Ley agraria

Ley Agraria y

Glosario de Términos Jurídico-Agrarios 2014

Ley Agraria y Glosario de Términos Jurídico-Agrarios 2014

DIRECTORIO

Jorge Carlos Ramírez Marín

Secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano Cruz López Aguilar Procurador Agrario

Rubén Treviño Castillo

Subprocurador General

Francisco García Manilla

Coordinador General de Delegaciones

Gerardo Gómez González

Director General de Estudios y Publicaciones

Catalina Rodríguez Rivera

Directora General de Apoyo al Ordenamiento de la Propiedad Rural

José Arturo Flores González

Director General de Quejas y Denuncias

Héctor Rodríguez Salas

Director General de Programación,

Organización y Presupuesto

José Arnulfo Granados Lemus

Director General de Comunicación Social

Raúl Armas Katz

Titular del Órgano Interno de Control en la Procuraduría Agraria

Eduardo Mario Alviso Rentería Secretario General

Norma Sylvia López Cano y Aveleyra

Directora General Jurídica y de

Representación Agraria

Jacobo Torres Pérez

Director General de Conciliación,

Arbitraje y Servicios Periciales

Irma Cristina Gómez Pruneda

Directora General de Organización Agraria

Erón García Zavala

Director General de Administración

Arturo Rodríguez Aguilar

Director General del Servicio Profesional Agrario de Carrera

Francisco Javier Cañada Melecio Coordinador de Asesores

Hortensia Eréndira Girón Flores

Secretaria Técnica del Comité Permanente de Control y Seguimiento

INTEGRACIÓN DE CONTENIDOS:

Rubén Treviño Castillo, Norma Sylvia López Cano y Aveleyra, Jacobo Torres Pérez, Juan Martínez Veloz, Hortensia Eréndira Girón Flores, Gerardo Gómez González, Eduardo Aguilar Chíu, Marco Antonio Rivera Nolasco, Laura Gabriela Cortés Ruiz, Juan Enrique Vélez Hernández y Reginaldo Rivera de la Torre.

REVISIÓN, CORRECCIÓN DE ESTILO Y EDICIÓN:

Marco Antonio Rivera Nolasco.

DISEÑO DE PORTADA:

María Fernanda Vázquez Gordillo.

DIAGRAMACIÓN:

Fernando Bouzas Suárez.

CORRESPONDENCIA:

Dirección General de Estudios y Publicaciones Procuraduría Agraria

Cinco de Mayo núm. 19, 5º piso, Col. Centro,

C.P. 06000, Deleg. Cuauhtémoc, México D.F.

Primera edición, 2008

Primera reimpresión, 2009

Segunda reimpresión, 2014

DR © 2014 Procuraduría Agraria

Motolinía 11, Col. Centro,

C.P. 06000, Deleg. Cuauhtémoc, México D.F.

ISBN 978-607-7540-00-7

URL https:// www.pa.gob.mx

Correo electrónico: dgep@pa.gob.mx Teléfonos: 1500 3300 y 1500 3900 extensiones: 4116, 4117 y 4121

Esta edición consta de 3,000 ejemplares y se terminó de imprimir en el mes de septiembre de 2014 en Mujica Impresor, S.A. de C.V., Camelia 5, Colonia El Manto, C.P. 09830, México, D.F.

 

 

Presentación

La Procuraduría Agraria, es un organismo público descentralizado que tiene como fun-ción principal la defensa de los derechos y representación de las campesinas y cam-pesinos mexicanos que habitan en los núcleos agrarios de todo el país. Para atender esa noble función, la Procuraduría Agraria pone énfasis en la prevención y solución de conflictos a través de la mediación, conciliación y arbitraje entre los sujetos y núcleos agrarios con base en el marco jurídico vigente establecido en la Ley Agraria como ins-trumento básico.

La profesionalización de los servidores públicos del Sector Agrario resulta indispen-sable para cumplir con la distinguida tarea de brindar los servicios de justicia pronta y expedita como lo establece el artículo 17, párrafo 6º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que es compromiso ineludible de la Procuraduría Agraria con las mujeres y los hombres del campo, en busca de mejores condiciones de vida y desarrollo.

En ese sentido la publicación del presente libro que incluye la Ley Agraria, el Glosario de términos jurídico-agrarios y el Manual de los órganos de representación y vigilancia re-sulta de gran utilidad para los servidores públicos de la Procuraduría Agraria, sobre todo aquellos que tienen el privilegio de trabajar día a día, de manera directa, con las mujeres y hombres del campo, que conocen sus necesidades e inquietudes, que los asesoran y contribuyen a resolver la diversa problemática que se genera en los núcleos agrarios. Para ellos y personal de las áreas sustantivas de la Procuraduría Agraria y para los sujetos agrarios está dirigida la presente publicación.

Esta edición se constituye en un instrumento necesario que se contextualiza en el marco de la política agraria del gobierno que encabeza el Presidente Enrique Peña Nieto, instrumentada por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano y su titu-lar Jorge Carlos Ramírez Marín en la que, por una parte, destaca el objetivo nacional de transformar el campo en beneficio de todos los mexicanos, por lo que el desarrollo agrario es la premisa para incrementar la rentabilidad de la propiedad social, a través de la profesionalización, la capacitación y el desarrollo de las actividades productivas que contribuyan a fortalecer la igualdad de oportunidades, el impulso al bienestar social y el mejoramiento de la calidad de vida de los sujetos agrarios y sus familias. Relevante también lo es el trato justo y respetuoso a las campesinas, campesinos y demás sujetos agrarios que debe expresarse por los servidores públicos del Estado mexicano.

Con esas características de servicio que distinguen al Procurador Agrario, Ing. Cruz López Aguilar, ha permeado en el personal de la estructura territorial y en las oficinas centrales una atención de calidad a los sujetos agrarios basada en un trato digno, cálido y respetuoso, además de la asesoría, representación y defensa de sus derechos de manera profesional y comprometida. La Procuraduría Agraria pone en sus manos la presente publicación para contribuir a ese noble propósito.

 

Índice Ley Agraria

TÍTULO PRIMERO

DISPOSICIONES PRELIMINARES 

TÍTULO SEGUNDO

DEL DESARROLLO Y FOMENTO AGROPECUARIOS 

TÍTULO TERCERO

DE LOS EJIDOS Y COMUNIDADES 

 

CAPÍTULO I

DE LOS EJIDOS 

SECCIÓN PRIMERA

DISPOSICIONES GENERALES 

SECCIÓN SEGUNDA

DE LOS EJIDATARIOS Y AVECINDADOS 

SECCIÓN TERCERA

DE LOS ÓRGANOS DEL EJIDO 

CAPÍTULO II

DE LAS TIERRAS EJIDALES 

SECCIÓN PRIMERA

DISPOSICIONES GENERALES 

SECCIÓN SEGUNDA

DE LAS AGUAS DEL EJIDO 

SECCIÓN TERCERA

DE LA DELIMITACIÓN Y DESTINO DE LAS

TIERRAS EJIDALES 

SECCIÓN CUARTA

DE LAS TIERRAS DEL ASENTAMIENTO HUMANO 

SECCIÓN QUINTA

DE LAS TIERRAS DE USO COMÚN 

 

SECCIÓN SEXTA

DE LAS TIERRAS PARCELADAS 

SECCIÓN SÉPTIMA

DE LAS TIERRAS EJIDALES EN ZONAS URBANAS 

CAPÍTULO III

DE LA CONSTITUCIÓN DE NUEVOS EJIDOS 

CAPÍTULO IV

DE LA EXPROPIACIÓN DE BIENES EJIDALES Y

COMUNALES 

CAPÍTULO V

DE LAS COMUNIDADES 

TÍTULO CUARTO

DE LAS SOCIEDADES RURALES 

TÍTULO QUINTO

DE LA PEQUEÑA PROPIEDAD INDIVIDUAL DE

TIERRAS AGRÍCOLAS, GANADERAS Y FORESTALES 

TÍTULO SEXTO

DE LAS SOCIEDADES PROPIETARIAS DE TIERRAS

AGRÍCOLAS, GANADERAS O FORESTALES 

TÍTULO SÉPTIMO

DE LA PROCURADURÍA AGRARIA 

TÍTULO OCTAVO

DEL REGISTRO AGRARIO NACIONAL 

TÍTULO NOVENO

DE LOS TERRENOS BALDÍOS Y NACIONALES 

TÍTULO DÉCIMO

DE LA JUSTICIA AGRARIA 

CAPÍTULO I

DISPOSICIONES PRELIMINARES 

CAPÍTULO II

EMPLAZAMIENTOS 

 

CAPÍTULO III

DEL JUICIO AGRARIO 

CAPÍTULO IV

EJECUCIÓN DE LAS SENTENCIAS 

CAPÍTULO V

DISPOSICIONES GENERALES 

CAPÍTULO VI

DEL RECURSO DE REVISIÓN 

TRANSITORIOS 

ARTÍCULOS TRANSITORIOS DE LOS DECRETOS DE REFORMA 

DECRETO QUE REFORMA Y ADICIONA DIVERSAS

DISPOSICIONES DE LAS LEYES ORGÁNICA DE LOS

TRIBUNALES AGRARIOS Y AGRARIA 

DECRETO POR EL QUE SE REFORMA

EL ARTÍCULO 80 DE LA LEY AGRARIA 

DECRETO POR EL QUE SE REFORMA

EL ARTÍCULO 72 DE LA LEY AGRARIA 

DECRETO POR EL QUE SE REFORMA

EL ARTÍCULO 164 DE LA LEY AGRARIA 

DECRETO POR EL QUE SE REFORMA

EL ARTÍCULO 30 DE LA LEY AGRARIA 

DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN DIVERSAS LEYES

FEDERALES, CON EL OBJETO DE ACTUALIZAR TODOS

AQUELLOS ARTÍCULOS QUE HACEN REFERENCIA A LAS

SECRETARÍAS DE ESTADO CUYA DENOMINACIÓN FUE

MODIFICADA Y AL GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL

EN LO CONDUCENTE; ASÍ COMO ELIMINAR LA MENCIÓN

DE LOS DEPARTAMENTOS ADMINISTRATIVOS QUE YA

NO TIENEN VIGENCIA 

 

Ley Agraria

Nueva Ley publicada en el Diario Oficial de la Federación el 26 de febrero de 1992

Texto Vigente

Última reforma publicada dof 09-04-2012

Al margen un sello con el Escudo Nacional que dice: Estados Unidos Mexicanos. Presidencia de la República.

CARLOS SALINAS DE GORTARI; Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes sabed:

Que el H. Congreso de la Unión se ha servido dirigirme el siguiente

D E C R E T O

“EL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, D E C R E T A:

Ley Agraria

Título Primero

Disposiciones Preliminares

Artículo 1o. La presente ley es reglamentaria del artículo 27 Constitucional en materia agraria y de observancia general en toda la República.

Artículo 2o. En lo no previsto en esta ley, se aplicará supletoriamente la legislación civil federal y, en su caso, mercantil, según la materia de que se trate.

El ejercicio de los derechos de propiedad a que se refiere esta ley en lo relacionado con el aprovechamiento urbano y el equilibrio ecológico, se ajustará a lo dispuesto en la Ley General de Asentamientos Humanos, la Ley del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y demás leyes aplicables.

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Ley Agraria

Artículo 3o. El Ejecutivo Federal promoverá la coordinación de acciones con los gobier-nos de las entidades federativas y de los municipios, en el ámbito de sus correspondien-tes atribuciones, para la debida aplicación de esta ley.

Título Segundo

Del Desarrollo y Fomento Agropecuarios

Artículo 4o. El Ejecutivo Federal promoverá el desarrollo integral y equitativo del sector ru-ral mediante el fomento de las actividades productivas y de las acciones sociales para elevar el bienestar de la población y su participación en la vida nacional.

Las organizaciones de productores podrán elaborar propuestas de políticas de de-sarrollo y fomento al campo, las cuales serán concertadas con el Ejecutivo Federal para su aplicación.

Artículo 5o. Las dependencias y entidades competentes de la Administración Pública Federal fomentarán el cuidado y conservación de los recursos naturales y promoverán su aprovechamiento racional y sostenido para preservar el equilibrio ecológico; propiciarán el mejoramiento de las condiciones de producción promoviendo y en su caso participan-do en obras de infraestructura e inversiones para aprovechar el potencial y aptitud de las tierras en beneficio de los pobladores y trabajadores del campo.

Artículo 6o. Las dependencias y entidades competentes de la Administración Públi-ca Federal buscarán establecer las condiciones para canalizar recursos de inversión y crediticios que permitan la capitalización del campo; fomentar la conjunción de predios y parcelas en unidades productivas; propiciar todo tipo de asociaciones con fines productivos entre ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios y cualquiera de éstos entre sí; promover la investigación científica y técnica y la transferencia de sus resultados entre todos los productores rurales; apoyar la capacitación, organización y asociación de los productores para incrementar la productividad y mejorar la produc-ción, la transformación y la comercialización; asesorar a los trabajadores rurales; y llevar a cabo las acciones que propicien el desarrollo social y regionalmente equilibrado del sector rural.

Artículo 7o. El Ejecutivo Federal promoverá y realizará acciones que protejan la vida en comunidad, propicien su libre desarrollo y mejoren sus posibilidades de atender y satis-facer las demandas de sus integrantes.

Artículo 8o. En los términos que establece la Ley de Planeación, el Ejecutivo Federal, con la participación de los productores y pobladores del campo a través de sus organiza-ciones representativas, formulará programas de mediano plazo y anuales en los que se fi-jarán las metas, los recursos y su distribución geográfica y por objetivos, las instituciones responsables y los plazos de ejecución, para el desarrollo integral del campo mexicano.

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Ley Agraria

Título Tercero

De los Ejidos y Comunidades

Capítulo I

De los Ejidos

Sección Primera

Disposiciones Generales

Artículo 9o. Los núcleos de población ejidales o ejidos tienen personalidad jurídica y patrimonio propio y son propietarios de las tierras que les han sido dotadas o de las que hubieren adquirido por cualquier otro título.

Artículo 10. Los ejidos operan de acuerdo con su reglamento interno, sin más limita-ciones en sus actividades que las que dispone la ley. Su reglamento se inscribirá en el Registro Agrario Nacional, y deberá contener las bases generales para la organización económica y social del ejido que se adopten libremente, los requisitos para admitir nuevos ejidatarios, las reglas para el aprovechamiento de las tierras de uso común, así como las de-más disposiciones que conforme a esta ley deban ser incluidas en el reglamento y las demás que cada ejido considere pertinentes.

Artículo 11. La explotación colectiva de las tierras ejidales puede ser adoptada por un ejido cuando su asamblea así lo resuelva, en cuyo caso deberán establecerse previamente las disposiciones relativas a la forma de organizar el trabajo y la explotación de los re-cursos del ejido, así como los mecanismos para el reparto equitativo de los beneficios, la constitución de reservas de capital, de previsión social o de servicios y las que integren los fondos comunes.

Los ejidos colectivos ya constituidos como tales o que adopten la explotación colectiva podrán modificar o concluir el régimen colectivo mediante resolución de la asamblea, en los términos del artículo 23 de esta ley.

Sección Segunda

De los Ejidatarios y Avecindados

Artículo 12. Son ejidatarios los hombres y las mujeres titulares de derechos ejidales.

Artículo 13. Los avecindados del ejido, para los efectos de esta ley, son aquellos mexi-canos mayores de edad que han residido por un año o más en las tierras del núcleo de población ejidal y que han sido reconocidos como tales por la asamblea ejidal o el tribu-nal agrario competente. Los avecindados gozan de los derechos que esta ley les confiere.

Artículo 14. Corresponde a los ejidatarios el derecho de uso y disfrute sobre sus par-celas, los derechos que el reglamento interno de cada ejido les otorgue sobre las demás tierras ejidales y los demás que legalmente les correspondan.

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Ley Agraria

Artículo 15. Para poder adquirir la calidad de ejidatario se requiere:

I. Ser mexicano mayor de edad o de cualquier edad si tiene familia a su cargo o se trate de heredero de ejidatario; y

II. Ser avecindado del ejido correspondiente, excepto cuando se trate de un he-redero, o cumplir con los requisitos que establezca cada ejido en su regla-mento interno.

Artículo 16. La calidad de ejidatario se acredita:

I. Con el certificado de derechos agrarios expedido por autoridad competente; II. Con el certificado parcelario o de derechos comunes, o III. Con la sentencia o resolución relativa del tribunal agrario.

Artículo 17. El ejidatario tiene la facultad de designar a quien deba sucederle en sus derechos sobre la parcela y en los demás inherentes a su calidad de ejidatario, para lo cual bastará que el ejidatario formule una lista de sucesión en la que consten los nombres de las personas y el orden de preferencia conforme al cual deba hacerse la adjudicación de derechos a su fallecimiento. Para ello podrá designar al cónyuge, a la concubina o concubinario en su caso, a uno de los hijos, a uno de los ascendientes o a cualquier otra persona.

La lista de sucesión deberá ser depositada en el Registro Agrario Nacional o formali-zada ante fedatario público. Con las mismas formalidades podrá ser modificada por el propio ejidatario, en cuyo caso será válida la de fecha posterior.

Artículo 18. Cuando el ejidatario no haya hecho designación de sucesores, o cuando ninguno de los señalados en la lista de herederos pueda heredar por imposibilidad ma-terial o legal, los derechos agrarios se transmitirán de acuerdo con el siguiente orden de preferencia:

I. Al cónyuge;

II. A la concubina o concubinario;

III. A uno de los hijos del ejidatario;

IV. A uno de sus ascendientes, y

V. A cualquier otra persona de las que dependan económicamente de él.

En los casos a que se refieren las fracciones III, IV y V, si al fallecimiento del ejidatario resultan dos o más personas con derecho a heredar, los herederos gozarán de tres meses a partir de la muerte del ejidatario para decidir quién, de entre ellos, conservará los de-rechos ejidales. En caso de que no se pusieran de acuerdo, el Tribunal Agrario proveerá la venta de dichos derechos ejidales en subasta pública y repartirá el producto, por partes iguales, entre las personas con derecho a heredar. En caso de igualdad de posturas en la subasta tendrá preferencia cualquiera de los herederos.

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Ley Agraria

Artículo 19. Cuando no existan sucesores, el tribunal agrario proveerá lo necesario para que se vendan los derechos correspondientes al mejor postor, de entre los ejidatarios y avecindados del núcleo de población de que se trate. El importe de la venta correspon-derá al núcleo de población ejidal.

Artículo 20. La calidad de ejidatario se pierde:

I. Por la cesión legal de sus derechos parcelarios y comunes;

II. Por renuncia a sus derechos, en cuyo caso se entenderán cedidos en favor del núcleo de población, y

III. Por prescripción negativa, en su caso, cuando otra persona adquiera sus de-rechos en los términos del artículo 48 de esta ley.

Sección Tercera De los Órganos del Ejido

Artículo 21. Son órganos de los ejidos:

I. La asamblea;

II. El comisariado ejidal, y III. El consejo de vigilancia.

Artículo 22. El órgano supremo del ejido es la asamblea, en la que participan todos los ejidatarios.

El comisariado ejidal llevará un libro de registro en el que asentará los nombres y da-tos básicos de identificación de los ejidatarios que integran el núcleo de población ejidal correspondiente. La asamblea revisará los asientos que el comisariado realice conforme a lo que dispone este párrafo.

Artículo 23. La asamblea se reunirá por lo menos una vez cada seis meses o con mayor frecuencia cuando así lo determine su reglamento o su costumbre. Serán de la compe-tencia exclusiva de la asamblea los siguientes asuntos:

I. Formulación y modificación del reglamento interno del ejido;

II. Aceptación y separación de ejidatarios, así como sus aportaciones;

III. Informes del comisariado ejidal y del consejo de vigilancia, así como la elec-ción y remoción de sus miembros;

IV. Cuentas o balances, aplicación de los recursos económicos del ejido y otor-gamiento de poderes y mandatos;

V. Aprobación de los contratos y convenios que tengan por objeto el uso o dis-frute por terceros de las tierras de uso común;

VI. Distribución de ganancias que arrojen las actividades del ejido;

VII. Señalamiento y delimitación de las áreas necesarias para el asentamiento hu-mano, fundo legal y parcelas con destino específico, así como la localización y relocalización del área de urbanización;

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Ley Agraria

VIII. Reconocimiento del parcelamiento económico o de hecho y regularización de tenencia de posesionarios;

IX. Autorización a los ejidatarios para que adopten el dominio pleno sobre sus parcelas y la aportación de las tierras de uso común a una sociedad, en los términos del artículo 75 de esta ley;

X. Delimitación, asignación y destino de las tierras de uso común así como su régimen de explotación;

XI. División del ejido o su fusión con otros ejidos;

XII. Terminación del régimen ejidal cuando, previo dictamen de la Procuraduría Agraria solicitado por el núcleo de población, se determine que ya no existen las condiciones para su permanencia;

XIII. Conversión del régimen ejidal al régimen comunal;

XIV. Instauración, modificación y cancelación del régimen de explotación colec-tiva, y

XV. Los demás que establezca la ley y el reglamento interno del ejido.

Artículo 24. La asamblea podrá ser convocada por el comisariado ejidal o por el consejo de vigilancia, ya sea a iniciativa propia o si así lo solicitan al menos veinte ejidatarios o el veinte por ciento del total de ejidatarios que integren el núcleo de población ejidal. Si el comisariado o el consejo no lo hicieren en un plazo de cinco días hábiles a partir de la solicitud, el mismo número de ejidatarios podrá solicitar a la Procuraduría Agraria que convoque a la asamblea.

Artículo 25. La asamblea deberá celebrarse dentro del ejido o en el lugar habitual, salvo causa justificada. Para ello, deberá expedirse convocatoria con no menos de ocho días de anticipación ni más de quince, por medio de cédulas fijadas en los lu-gares más visibles del ejido. En la cédula se expresarán los asuntos a tratar y el lugar y fecha de la reunión. El comisariado ejidal será responsable de la permanencia de dichas cédulas en los lugares fijados para los efectos de su publicidad hasta el día de la celebración de la asamblea.

La convocatoria que se expida para tratar cualesquiera de los asuntos señalados en las fracciones VII a XIV del artículo 23 de esta ley, deberá ser expedida por lo menos con un mes de anticipación a la fecha programada para la celebración de la asamblea.

Si el día señalado para la asamblea no se cumplieran las mayorías de asistencia reque-ridas para su validez, se expedirá de inmediato una segunda convocatoria. En este caso, la asamblea se celebrará en un plazo no menor a ocho ni mayor a treinta días contados a partir de la expedición de la segunda convocatoria.

Artículo 26. Para la instalación válida de la asamblea, cuando ésta se reúna por virtud de primera convocatoria, deberán estar presentes cuando menos la mitad más uno de los ejidatarios, salvo que en ella se traten los asuntos señalados en las fracciones VII a XIV del artículo 23, en cuyo caso deberán estar presentes cuando menos tres cuartas partes sobre las tierras correspondientes.

 

Artículo 27. Las resoluciones de la asamblea se tomarán válidamente por mayoría de
votos de los ejidatarios presentes y serán obligatorias para los ausentes y disidentes. En
caso de empate el Presidente del comisariado ejidal tendrá voto de calidad.
Cuando se trate alguno de los asuntos señalados en las fracciones VII a XIV del artículo
23 de esta ley, se requerirá el voto aprobatorio de dos terceras partes de los asistentes a la
asamblea.
Artículo 28. En la asamblea que trate los asuntos detallados en las fracciones VII a XIV
del artículo 23 de esta ley, deberá estar presente un representante de la Procuraduría
Agraria, así como un fedatario público. Al efecto, quien expida la convocatoria deberá
notificar a la Procuraduría sobre la celebración de la asamblea, con la misma anticipación
requerida para la expedición de aquélla y deberá proveer lo necesario para que
asista el fedatario público. La Procuraduría verificará que la convocatoria que se haya
expedido para tratar los asuntos a que se refiere este artículo, se haya hecho con la
anticipación y formalidades que señala el artículo 25 de esta ley.
Serán nulas las asambleas que se reúnan en contravención de lo dispuesto por este
artículo.
Artículo 29. Cuando la asamblea resuelva terminar el régimen ejidal, el acuerdo respectivo
será publicado en el Diario Oficial de la Federación y en el periódico de mayor circulación en
la localidad en que se ubique el ejido.
Previa liquidación de las obligaciones subsistentes del ejido, las tierras ejidales, con
excepción de las que constituyan el área necesaria para el asentamiento humano, serán
asignadas en pleno dominio a los ejidatarios de acuerdo a los derechos que les correspondan,
excepto cuando se trate de bosques o selvas tropicales. La superficie de tierra
asignada por este concepto a cada ejidatario no podrá rebasar los límites señalados a la
pequeña propiedad. Si después de la asignación hubiere excedentes de tierra o se tratare
de bosques o selvas tropicales, pasarán a propiedad de la Nación.
Artículo 30. Para la asistencia válida de un mandatario a una asamblea bastará una
carta-poder debidamente suscrita por el titular ante dos testigos que sean ejidatarios o
avecindados del mismo núcleo al que pertenece el mandante. En caso de que el ejidatario
mandante no pueda firmar, imprimirá su huella digital en la carta y solicitará a un
tercero que firme la misma y asiente el nombre de ambos.
El mandatario sólo podrá representar a un ejidatario en la asamblea para la cual se le
confirió el poder; debiendo quedar asentada en el acta de la asamblea, la participación
del mandatario y el documento con el que se acreditó.
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Ley Agraria
En el caso de asambleas que se reúnan para tratar los asuntos señalados en las fracciones
III, VII a XIV del artículo 23 de esta Ley, el ejidatario no podrá designar mandatario.
Artículo reformado dof 17-01-2012
Artículo 31. De toda asamblea se levantará el acta correspondiente, que será firmada por
los miembros del comisariado ejidal y del consejo de vigilancia que asistan, así como por los
ejidatarios presentes que deseen hacerlo. En caso de que quien deba firmar no pueda
hacerlo, imprimirá su huella digital debajo de donde esté escrito su nombre.
Cuando exista inconformidad sobre cualesquiera de los acuerdos asentados en el acta,
cualquier ejidatario podrá firmar bajo protesta haciendo constar tal hecho.
Cuando se trate de la asamblea que discuta los asuntos establecidos en las fracciones
VII a XIV del artículo 23 de esta ley, el acta deberá ser pasada ante la fe del fedatario
público y firmada por el representante de la Procuraduría Agraria que asistan a la misma
e inscrita en el Registro Agrario Nacional.
Artículo 32. El comisariado ejidal es el órgano encargado de la ejecución de los acuerdos
de la asamblea, así como de la representación y gestión administrativa del ejido. Estará
constituido por un Presidente, un Secretario y un Tesorero, propietarios y sus respectivos
suplentes. Asimismo, contará en su caso con las comisiones y los secretarios auxiliares
que señale el reglamento interno. Este habrá de contener la forma y extensión de
las funciones de cada miembro del comisariado; si nada dispone, se entenderá que sus
integrantes funcionarán conjuntamente.
Artículo 33. Son facultades y obligaciones del comisariado:
I. Representar al núcleo de población ejidal y administrar los bienes comunes
del ejido, en los términos que fije la asamblea, con las facultades de un apoderado
general para actos de administración y pleitos y cobranzas;
II. Procurar que se respeten estrictamente los derechos de los ejidatarios;
III. Convocar a la asamblea en los términos de la ley, así como cumplir los acuerdos
que dicten las mismas;
IV. Dar cuenta a la asamblea de las labores efectuadas y del movimiento de fondos,
así como informar a ésta sobre los trabajos de aprovechamiento de las
tierras de uso común y el estado en que éstas se encuentren, y
V. Las demás que señalen la ley y el reglamento interno del ejido.
Artículo 34. Los miembros del comisariado ejidal que se encuentren en funciones, estarán
incapacitados para adquirir tierras u otros derechos ejidales excepto por herencia.
Artículo 35. El consejo de vigilancia estará constituido por un Presidente y dos Secretarios,
propietarios y sus respectivos suplentes y operará conforme a sus facultades y de
acuerdo con el reglamento interno; si éste nada dispone, se entenderá que sus integrantes
funcionarán conjuntamente.
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Ley Agraria
Artículo 36. Son facultades y obligaciones del consejo de vigilancia:
I. Vigilar que los actos del comisariado se ajusten a los preceptos de la ley y a lo
dispuesto por el reglamento interno o la asamblea;
II. Revisar las cuentas y operaciones del comisariado a fin de darlas a conocer a
la asamblea y denunciar ante ésta las irregularidades en que haya incurrido
el comisariado;
III. Convocar a asamblea cuando no lo haga el comisariado, y
IV. Las demás que señalen la ley y el reglamento interno del ejido.
Artículo 37. Los miembros del comisariado y del consejo de vigilancia, así como
sus suplentes, serán electos en asamblea. El voto será secreto y el escrutinio público
e inmediato. En caso de que la votación se empate, se repetirá ésta y si volviere a
empatarse se asignarán los puestos por sorteo entre los individuos que hubiesen obtenido
el mismo número de votos.
Artículo 38. Para ser miembro de un comisariado o del consejo de vigilancia se requiere
ser ejidatario del núcleo de población de que se trate, haber trabajado en el ejido durante
los últimos seis meses, estar en pleno goce de sus derechos y no haber sido sentenciado
por delito intencional que amerite pena privativa de libertad. Asimismo, deberá trabajar
en el ejido mientras dure su encargo.
Artículo 39. Los integrantes de los comisariados y de los consejos de vigilancia durarán en
sus funciones tres años. En adelante no podrán ser electos para ningún cargo dentro del
ejido, sino hasta que haya transcurrido un lapso igual a aquél en que estuvieron en ejercicio.
Si al término del periodo para el que haya sido electo el comisariado ejidal no se han
celebrado elecciones, sus miembros propietarios serán automáticamente sustituidos por
los suplentes. El consejo de vigilancia deberá convocar a elecciones en un plazo no mayor
de sesenta días contado a partir de la fecha en que concluyan las funciones de los
miembros propietarios.
Artículo 40. La remoción de los miembros del comisariado y del consejo de vigilancia
podrá ser acordada por voto secreto en cualquier momento por la asamblea que al efecto
se reúna o que sea convocada por la Procuraduría Agraria a partir de la solicitud de por
lo menos el veinticinco por ciento de los ejidatarios del núcleo.
Artículo 41. Como órgano de participación de la comunidad podrá constituirse en cada
ejido una junta de pobladores, integrada por los ejidatarios y avecindados del núcleo de
población, la que podrá hacer propuestas sobre cuestiones relacionadas con el poblado,
sus servicios públicos y los trabajos comunitarios del asentamiento humano.
La integración y funcionamiento de las juntas de pobladores se determinará en el
reglamento que al efecto elaboren los miembros de la misma y podrá incluir las comisiones
que se juzguen necesarias para gestionar los intereses de los pobladores.
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Ley Agraria
Artículo 42. Son atribuciones y obligaciones de las juntas de pobladores:
I. Opinar sobre los servicios sociales y urbanos ante las autoridades municipales;
proponer las medidas para mejorarlos; sugerir y coadyuvar en la tramitación
de las medidas sugeridas;
II. Informar en conjunto con el comisariado ejidal a las autoridades municipales
sobre el estado que guarden las escuelas, mercados, hospitales o clínicas, y
en general todo aquello que dentro del asentamiento humano sea de interés
de los pobladores;
III. Opinar sobre los problemas de vivienda y sanitarios, así como hacer recomendaciones
tendientes a mejorar la vivienda y la sanidad;
IV. Dar a conocer a la asamblea del ejido las necesidades que existan sobre solares
urbanos o los pendientes de regularización, y
V. Las demás que señale el reglamento de la junta de pobladores, que se limiten
a cuestiones relacionadas con el asentamiento humano y que no sean contrarias
a la ley ni a las facultades previstas por esta ley para los órganos del ejido.
Capítulo II
De las Tierras Ejidales
Sección Primera
Disposiciones Generales
Artículo 43. Son tierras ejidales y por tanto están sujetas a las disposiciones relativas de esta
ley las que han sido dotadas al núcleo de población ejidal o incorporadas al régimen ejidal.
Artículo 44. Para efectos de esta ley las tierras ejidales, por su destino, se dividen en:
I. Tierras para el asentamiento humano;
II. Tierras de uso común, y
III. Tierras parceladas.
Artículo 45. Las tierras ejidales podrán ser objeto de cualquier contrato de asociación
o aprovechamiento celebrado por el núcleo de población ejidal, o por los ejidatarios
titulares, según se trate de tierras de uso común o parceladas, respectivamente.
Los contratos que impliquen el uso de tierras ejidales por terceros tendrán una
duración acorde al proyecto productivo correspondiente, no mayor a treinta años,
prorrogables.
Artículo 46. El núcleo de población ejidal, por resolución de la asamblea, y los ejidatarios
en lo individual podrán otorgar en garantía el usufructo de las tierras de uso común
y de las tierras parceladas, respectivamente. Esta garantía sólo podrán otorgarla en favor
de instituciones de crédito o de aquellas personas con las que tengan relaciones de asociación
o comerciales.
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Ley Agraria
En caso de incumplimiento de la obligación garantizada, el acreedor, por resolución
del tribunal agrario, podrá hacer efectiva la garantía de las tierras hasta por el plazo pactado,
a cuyo vencimiento volverá el usufructo al núcleo de población ejidal o al ejidatario
según sea el caso.
Esta garantía deberá constituirse ante fedatario público e inscribirse en el Registro
Agrario Nacional.
Artículo 47. Dentro de un mismo ejido, ningún ejidatario podrá ser titular de derechos
parcelarios sobre una extensión mayor que la equivalente al cinco por ciento de las tierras
ejidales, ni de más superficie que la equivalente a la pequeña propiedad. Para efectos
de cómputo, las tierras ejidales y las de dominio pleno serán acumulables.
La Secretaría de la Reforma Agraria, previa audiencia, ordenará al ejidatario de que se
trate, la enajenación de los excedentes dentro de un plazo de un año contado a partir de
la notificación correspondiente. Si el ejidatario no hubiere enajenado en el plazo indicado,
la Secretaría fraccionará, en su caso, los excedentes y enajenará los derechos correspondientes
al mejor postor entre los miembros del núcleo de población, respetando en
todo caso los derechos de preferencia señalados en el artículo 80 de esta ley.
Artículo 48. Quien hubiere poseído tierras ejidales, en concepto de titular de derechos
de ejidatario, que no sean las destinadas al asentamiento humano ni se trate de bosques
o selvas, de manera pacífica, continua y pública durante un periodo de cinco años si la
posesión es de buena fe, o de diez si fuera de mala fe, adquirirá sobre dichas tierras los
mismos derechos que cualquier ejidatario sobre su parcela.
El poseedor podrá acudir ante el tribunal agrario para que, previa audiencia de los interesados,
del comisariado ejidal y de los colindantes, en la vía de jurisdicción voluntaria
o mediante el desahogo del juicio correspondiente, emita resolución sobre la adquisición
de los derechos sobre la parcela o tierras de que se trate, lo que se comunicará al Registro
Agrario Nacional, para que éste expida de inmediato el certificado correspondiente.
La demanda presentada por cualquier interesado ante el tribunal agrario o la denuncia
ante el Ministerio Público por despojo, interrumpirá el plazo a que se refiere el primer
párrafo de este artículo hasta que se dicte resolución definitiva.
Artículo 49. Los núcleos de población ejidales o comunales que hayan sido o sean privados
ilegalmente de sus tierras o aguas, podrán acudir, directamente o a través de la
Procuraduría Agraria, ante el tribunal agrario para solicitar la restitución de sus bienes.
Artículo 50. Los ejidatarios y los ejidos podrán formar uniones de ejidos, asociaciones rurales
de interés colectivo y cualquier tipo de sociedades mercantiles o civiles o de cualquier otra
naturaleza que no estén prohibidas por la ley, para el mejor aprovechamiento de las tierras
ejidales, así como para la comercialización y transformación de productos, la prestación
de servicios y cualesquiera otros objetos que permitan a los ejidatarios el mejor desarrollo
de sus actividades.
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Ley Agraria
Artículo 51. El propio núcleo de población y los ejidatarios podrán constituir fondos de
garantía para hacer frente a las obligaciones crediticias que contraigan, los cuales se crearán
y organizarán de conformidad con los lineamientos que dicte el Ejecutivo Federal por
conducto de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
 
Sección Segunda
De las Aguas del Ejido
Artículo 52. El uso o aprovechamiento de las aguas ejidales corresponde a los propios
ejidos y a los ejidatarios, según se trate de tierras comunes o parceladas.
Artículo 53. La distribución, servidumbres de uso y de paso, mantenimiento, contribuciones,
tarifas, transmisiones de derechos y demás aspectos relativos al uso de volúmenes
de agua de los ejidos estarán regidas por lo dispuesto en las leyes y normatividad de
la materia.
Artículo 54. Los núcleos de población ejidal beneficiados con aguas correspondientes a
distritos de riego u otros sistemas de abastecimiento están obligados a cubrir las tarifas
aplicables.
Artículo 55. Los aguajes comprendidos dentro de las tierras ejidales, siempre que no
hayan sido legalmente asignados individualmente, serán de uso común y su aprovechamiento
se hará conforme lo disponga el reglamento interno del ejido o, en su defecto,
de acuerdo con la costumbre de cada ejido, siempre y cuando no se contravenga la ley y
normatividad de la materia.
Sección Tercera
De la Delimitación y Destino de las Tierras Ejidales
Artículo 56. La asamblea de cada ejido, con las formalidades previstas a tal efecto en
los artículos 24 a 28 y 31 de esta ley, podrá determinar el destino de las tierras que no
estén formalmente parceladas, efectuar el parcelamiento de éstas, reconocer el parcelamiento
económico o de hecho o regularizar la tenencia de los posesionarios o de
quienes carezcan de los certificados correspondientes. Consecuentemente, la asamblea
podrá destinarlas al asentamiento humano, al uso común o parcelarlas en favor de los
ejidatarios. En todo caso, a partir del plano general del ejido que haya sido elaborado
por la autoridad competente o el que elabore el Registro Agrario Nacional, procederá
como sigue:
I. Si lo considera conveniente, reservará las extensiones de tierra correspondientes
al asentamiento humano y delimitará las tierras de uso común del
ejido;
II. Si resultaren tierras cuya tenencia no ha sido regularizada o estén vacantes,
podrá asignar los derechos ejidales correspondientes a dichas tierras a individuos
o grupos de individuos, y
47
Ley Agraria
III. Los derechos sobre las tierras de uso común se presumirán concedidos en
partes iguales, a menos que la asamblea determine la asignación de proporciones
distintas, en razón de las aportaciones materiales, de trabajo y financieras
de cada individuo.
En todo caso, el Registro Agrario Nacional emitirá las normas técnicas que deberá seguir
la asamblea al realizar la delimitación de las tierras al interior del ejido y proveerá a la
misma del auxilio que al efecto le solicite. El Registro certificará el plano interno del ejido,
y con base en éste, expedirá los certificados parcelarios o los certificados de derechos
comunes, o ambos, según sea el caso, en favor de todos y cada uno de los individuos que
integran el ejido, conforme a las instrucciones de la asamblea, por conducto del comisariado
o por el representante que se designe. Estos certificados deberán inscribirse en el
propio Registro Agrario Nacional.
Artículo 57. Para proceder a la asignación de derechos sobre tierras a que se refiere la
fracción III del artículo anterior, la asamblea se apegará, salvo causa justificada y expresa,
al siguiente orden de preferencia:
I. Posesionarios reconocidos por la asamblea;
II. Ejidatarios y avecindados del núcleo de población cuya dedicación y esmero
sean notorios o que hayan mejorado con su trabajo e inversión las tierras de
que se trate;
III. Hijos de ejidatarios y otros avecindados que hayan trabajado las tierras por
dos años o más, y
IV. Otros individuos, a juicio de la asamblea.
Cuando así lo decida la asamblea, la asignación de tierras podrá hacerse por resolución
de la propia asamblea, a cambio de una contraprestación que se destine al beneficio del
núcleo de población ejidal.
Artículo 58. La asignación de parcelas por la asamblea, se hará siempre con base en la
superficie identificada en el plano general del ejido y, cuando hubiere sujetos con derechos
iguales conforme al orden de prelación establecido en el artículo anterior, la hará
por sorteo. A la asamblea en que se lleve a cabo el sorteo deberá asistir un fedatario o un
representante de la Procuraduría Agraria que certifique el acta correspondiente.
Artículo 59. Será nula de pleno derecho la asignación de parcelas en bosques o selvas
tropicales.
Artículo 60. La cesión de los derechos sobre tierras de uso común por un ejidatario, a
menos que también haya cedido sus derechos parcelarios, no implica que éste pierda su
calidad como tal, sino sólo sus derechos al aprovechamiento o beneficio proporcional
sobre las tierras correspondientes.
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Ley Agraria
Artículo 61. La asignación de tierras por la asamblea podrá ser impugnada ante el tribunal
agrario, directamente o a través de la Procuraduría Agraria, por lo individuos que se
sientan perjudicados por la asignación y que constituyan un veinte por ciento o más del
total de los ejidatarios del núcleo respectivo, o de oficio cuando a juicio del Procurador
se presuma que la asignación se realizó con vicios o defectos graves o que pueda perturbar
seriamente el orden público, en cuyo caso el tribunal dictará las medidas necesarias
para lograr la conciliación de intereses. Los perjudicados en sus derechos por virtud de
la asignación de tierras podrán acudir igualmente ante el tribunal agrario para deducir
individualmente su reclamación, sin que ello pueda implicar la invalidación de la asignación
de las demás tierras.
La asignación de tierras que no haya sido impugnada en un término de noventa días naturales
posteriores a la resolución correspondiente de la asamblea será firme y definitiva.
Artículo 62. A partir de la asignación de parcelas, corresponderán a los ejidatarios beneficiados
los derechos sobre uso y usufructo de las mismas, en los términos de esta ley.
Cuando la asignación se hubiere hecho a un grupo de ejidatarios, se presumirá, salvo
prueba en contrario, que gozan de dichos derechos en partes iguales, y serán ejercidos
conforme a lo convenido entre ellos o, en su defecto, a lo que disponga el reglamento
interno o la resolución de la asamblea y, supletoriamente, conforme a las reglas de copropiedad
que dispone el Código Civil para el Distrito Federal en Materia Común y para
toda la República en Materia Federal.
Sección Cuarta
De las Tierras del Asentamiento Humano
Artículo 63. Las tierras destinadas al asentamiento humano integran el área necesaria para
el desarrollo de la vida comunitaria del ejido, que está compuesta por los terrenos en que se
ubique la zona de urbanización y su fundo legal. Se dará la misma protección a la parcela
escolar, la unidad agrícola industrial de la mujer, la unidad productiva para el desarrollo integral
de la juventud y a las demás áreas reservadas para el asentamiento.
Artículo 64. Las tierras ejidales destinadas por la asamblea al asentamiento humano
conforman el área irreductible del ejido y son inalienables, imprescriptibles e inembargables,
salvo lo previsto en el último párrafo de este artículo. Cualquier acto que tenga
por objeto enajenar, prescribir o embargar dichas tierras será nulo de pleno derecho.
Las autoridades federales, estatales y municipales y, en especial, la Procuraduría Agraria,
vigilarán que en todo momento quede protegido el fundo legal del ejido.
A los solares de la zona de urbanización del ejido no les es aplicable lo dispuesto en
este artículo.
El núcleo de población podrá aportar tierras del asentamiento al municipio o entidad
correspondiente para dedicarlas a los servicios públicos, con la intervención de la Procuraduría
Agraria, la cual se cerciorará de que efectivamente dichas tierras sean destinadas
a tal fin.
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Ley Agraria
Artículo 65. Cuando el poblado ejidal esté asentado en tierras ejidales, la asamblea podrá
resolver que se delimite la zona de urbanización en la forma que resulte más conveniente,
respetando la normatividad aplicable y los derechos parcelarios. Igualmente, la
asamblea podrá resolver que se delimite la reserva de crecimiento del poblado, conforme
a las leyes de la materia.
Artículo 66. Para la localización, deslinde y fraccionamiento de la zona de urbanización
y su reserva de crecimiento, se requerirá la intervención de las autoridades municipales
correspondientes y se observarán las normas técnicas que emita la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales.
Artículo reformado dof 09-04-2012
Artículo 67. Cuando la asamblea constituya la zona de urbanización y su reserva de crecimiento,
separará las superficies necesarias para los servicios públicos de la comunidad.
Artículo 68. Los solares serán de propiedad plena de sus titulares. Todo ejidatario tendrá
derecho a recibir gratuitamente un solar al constituirse, cuando ello sea posible, la zona de
urbanización. La extensión del solar se determinará por la asamblea, con la participación
del municipio correspondiente, de conformidad con las leyes aplicables en materia
de fraccionamientos y atendiendo a las características, usos y costumbres de cada región.
La asamblea hará la asignación de solares a los ejidatarios, determinando en forma
equitativa la superficie que corresponda a cada uno de ellos. Esta asignación se hará en
presencia de un representante de la Procuraduría Agraria y de acuerdo con los solares
que resulten del plano aprobado por la misma asamblea e inscrito en el Registro Agrario
Nacional. El acta respectiva se inscribirá en dicho Registro y los certificados que éste
expida de cada solar constituirán los títulos oficiales correspondientes.
Una vez satisfechas las necesidades de los ejidatarios, los solares excedentes podrán
ser arrendados o enajenados por el núcleo de población ejidal a personas que deseen
avecindarse.
Cuando se trate de ejidos en los que ya esté constituida la zona de urbanización y
los solares ya hubieren sido asignados, los títulos se expedirán en favor de sus legítimos
poseedores.
Artículo 69. La propiedad de los solares se acreditará con el documento señalado en el
artículo anterior y los actos jurídicos subsecuentes serán regulados por el derecho común.
Para estos efectos los títulos se inscribirán en el Registro Público de la Propiedad
de la entidad correspondiente.
Artículo 70. En cada ejido la asamblea podrá resolver sobre el deslinde de las superficies
que considere necesarias para el establecimiento de la parcela escolar, la que se destinará
a la investigación, enseñanza y divulgación de prácticas agrícolas que permitan un uso
más eficiente de los recursos humanos y materiales con que cuenta el ejido. El reglamento
interno del ejido normará el uso de la parcela escolar.
50
Ley Agraria
Artículo 71. La asamblea podrá reservar igualmente una superficie en la extensión que
determine, localizada de preferencia en las mejores tierras colindantes con la zona de
urbanización, que será destinada al establecimiento de una granja agropecuaria o de industrias
rurales aprovechadas por las mujeres mayores de dieciséis años del núcleo de población.
En esta unidad se podrán integrar instalaciones destinadas específicamente
al servicio y protección de la mujer campesina.
Artículo 72. En cada ejido y comunidad podrá destinarse una parcela para constituir la
unidad productiva para el desarrollo integral de la juventud, donde se realizarán actividades
sociales, económicas, culturales, de salud y de capacitación, tendientes a procurar
que los hijos de ejidatarios, comuneros y avecindados mayores de catorce y menores
de veintinueve años logren una inserción sana, plena y productiva en el desarrollo del
campo. Esta unidad será administrada por un comité cuyos miembros serán designados
exclusivamente por los integrantes de la misma.
La puesta en marcha y los costos de operación de la unidad serán cubiertos por sus
integrantes, quienes podrán recurrir a los programas de financiamiento y asesoría de la
Federación, estados, Distrito Federal y municipios.
Artículo reformado dof 03-06-2011
Sección Quinta
De las Tierras de Uso Común
Artículo 73. Las tierras ejidales de uso común constituyen el sustento económico de la
vida en comunidad del ejido y están conformadas por aquellas tierras que no hubieren
sido especialmente reservadas por la asamblea para el asentamiento del núcleo de población,
ni sean tierras parceladas.
Artículo 74. La propiedad de las tierras de uso común es inalienable, imprescriptible e
inembargable, salvo los casos previstos en el artículo 75 de esta ley.
El reglamento interno regulará el uso, aprovechamiento, acceso y conservación de las
tierras de uso común del ejido, incluyendo los derechos y obligaciones de ejidatarios y
avecindados respecto de dichas tierras.
Los derechos sobre las tierras de uso común se acreditan con el certificado a que se
refiere el artículo 56 de esta ley.
Artículo 75. En los casos de manifiesta utilidad para el núcleo de población ejidal, éste
podrá transmitir el dominio de tierras de uso común a sociedades mercantiles o civiles
en las que participen el ejido o los ejidatarios conforme al siguiente procedimiento:
I. La aportación de las tierras deberá ser resuelta por la asamblea, con las formalidades
previstas a tal efecto en los artículos 24 a 28 y 31 de esta ley;
II. El proyecto de desarrollo y de escritura social respectivos serán sometidos a la
opinión de la Procuraduría Agraria, la que habrá de analizar y pronunciarse
sobre la certeza de la realización de la inversión proyectada, el aprovecha51
Ley Agraria
miento racional y sostenido de los recursos naturales y la equidad en los
términos y condiciones que se propongan. Esta opinión deberá ser emitida
en un término no mayor a treinta días hábiles para ser considerada por la
asamblea al adoptar la resolución correspondiente. Lo anterior, sin perjuicio
de que, para los efectos de esta fracción, el ejido pueda recurrir a los servicios
profesionales que considere pertinentes;
III. En la asamblea que resuelva la aportación de las tierras a la sociedad, se determinará
si las acciones o partes sociales de la sociedad corresponden al núcleo de
población ejidal o a los ejidatarios individualmente considerados, de acuerdo con
la proporción que les corresponda según sus derechos sobre las tierras aportadas;
IV. El valor de suscripción de las acciones o partes sociales que correspondan al
ejido o a los ejidatarios por la aportación de sus tierras, deberá ser cuando
menos igual al precio de referencia que establezca la Comisión de Avalúos de
Bienes Nacionales o cualquier institución de crédito, y
V. Cuando participen socios ajenos al ejido, éste o los ejidatarios, en su caso,
tendrán el derecho irrenunciable de designar un comisario que informe directamente
a la asamblea del ejido, con las funciones que sobre la vigilancia
de las sociedades prevé la Ley General de Sociedades Mercantiles. Si el ejido
o los ejidatarios no designaren comisario, la Procuraduría Agraria, bajo su
responsabilidad, deberá hacerlo.
 
Las sociedades que conforme a este artículo se constituyan deberán ajustarse a las disposiciones
previstas en el Título Sexto de la presente ley.
En caso de liquidación de la sociedad, el núcleo de población ejidal y los ejidatarios,
de acuerdo a su participación en el capital social, y bajo la estricta vigilancia de la Procuraduría
Agraria, tendrán preferencia, respecto de los demás socios, para recibir tierra en
pago de lo que les corresponda en el haber social.
En todo caso el ejido o los ejidatarios, según corresponda, tendrá derecho de preferencia
para la adquisición de aquéllas tierras que aportaron al patrimonio de la
sociedad.
Sección Sexta
De las Tierras Parceladas
Artículo 76. Corresponde a los ejidatarios el derecho de aprovechamiento, uso y usufructo
de sus parcelas.
Artículo 77. En ningún caso la asamblea ni el comisariado ejidal podrán usar, disponer o
determinar la explotación colectiva de las tierras parceladas del ejido sin el previo consentimiento
por escrito de sus titulares.
Artículo 78. Los derechos de los ejidatarios sobre sus parcelas se acreditarán con sus
correspondientes certificados de derechos agrarios o certificados parcelarios, los cuales
52
Ley Agraria
ostentarán los datos básicos de identificación de la parcela. Los certificados parcelarios
serán expedidos de conformidad con lo dispuesto por el artículo 56 de esta ley.
En su caso, la resolución correspondiente del tribunal agrario hará las veces de certificado
para los efectos de esta ley.
Artículo 79. El ejidatario puede aprovechar su parcela directamente o conceder a otros
ejidatarios o terceros su uso o usufructo, mediante aparcería, mediería, asociación, arrendamiento
o cualquier otro acto jurídico no prohibido por la ley, sin necesidad de autorización
de la asamblea o de cualquier autoridad. Asimismo podrá aportar sus derechos de
usufructo a la formación de sociedades tanto mercantiles como civiles.
Artículo 80. Los ejidatarios podrán enajenar sus derechos parcelarios a otros ejidatarios
o avecindados del mismo núcleo de población.
Para la validez de la enajenación se requiere:
a. La manifestación de conformidad por escrito de las partes ante dos testigos,
ratificada ante fedatario público;
b. La notificación por escrito al cónyuge, concubina o concubinario y los hijos
del enajenante, quienes, en ese orden, gozarán del derecho del tanto, el
cual deberán ejercer dentro del término de treinta días naturales contados
a partir de la notificación a cuyo vencimiento caducará tal derecho. Será
aceptable para este efecto la renuncia expresada por escrito ante dos testigos
e inscrita en el Registro Agrario Nacional, y
c. Dar aviso por escrito al comisariado ejidal.
Realizada la enajenación, el Registro Agrario Nacional, procederá a inscribirla y expedirá
los nuevos certificados parcelarios, cancelando los anteriores. Por su parte, el
comisariado ejidal deberá realizar la inscripción correspondiente en el libro respectivo.
Artículo reformado dof 17-04-2008
Artículo 81. Cuando la mayor parte de las parcelas de un ejido hayan sido delimitadas y
asignadas a los ejidatarios en los términos del artículo 56, la asamblea, con las formalidades
previstas a tal efecto por los artículos 24 a 28 y 31 de esta ley, podrá resolver que los
ejidatarios puedan a su vez adoptar el dominio pleno sobre dichas parcelas, cumpliendo lo
previsto por esta ley.
Artículo 82. Una vez que la asamblea hubiere adoptado la resolución prevista en el
artículo anterior, los ejidatarios interesados podrán, en el momento que lo estimen pertinente,
asumir el dominio pleno sobre sus parcelas, en cuyo caso solicitarán al Registro
Agrario Nacional que las tierras de que se trate sean dadas de baja de dicho Registro, el
cual expedirá el título de propiedad respectivo, que será inscrito en el Registro Público
de la Propiedad correspondiente a la localidad.
53
Ley Agraria
A partir de la cancelación de la inscripción correspondiente en el Registro Agrario
Nacional, las tierras dejarán de ser ejidales y quedarán sujetas a las disposiciones del
derecho común.
Artículo 83. La adopción del dominio pleno sobre las parcelas ejidales no implica
cambio alguno en la naturaleza jurídica de las demás tierras ejidales, ni significa que
se altere el régimen legal, estatutario o de organización del ejido.
La enajenación a terceros no ejidatarios tampoco implica que el enajenante pierda
su calidad de ejidatario, a menos que no conserve derechos sobre otra parcela ejidal
o sobre tierras de uso común, en cuyo caso el comisariado ejidal deberá notificar la
separación del ejidatario al Registro Agrario Nacional, el cual efectuará las cancelaciones
correspondientes.
Artículo 84. En caso de la primera enajenación de parcelas sobre las que se hubiere
adoptado el dominio pleno, los familiares del enajenante, las personas que hayan trabajado
dichas parcelas por más de un año, los ejidatarios, los avecindados y el núcleo
de población ejidal, en ese orden, gozarán del derecho del tanto, el cual deberán ejercer
dentro de un término de treinta días naturales contados a partir de la notificación,
a cuyo vencimiento caducará tal derecho. Si no se hiciere la notificación, la venta
podrá ser anulada.
El comisariado ejidal y el consejo de vigilancia serán responsables de verificar que se
cumpla con esta disposición.
La notificación hecha al comisariado, con la participación de dos testigos o ante fedatario
público, surtirá los efectos de notificación personal a quienes gocen del derecho
del tanto. Al efecto, el comisariado bajo su responsabilidad publicará de inmediato en
los lugares más visibles del ejido una relación de los bienes o derechos que se enajenan.
Artículo 85. En caso de que se presente ejercicio simultáneo del derecho del tanto con
posturas iguales, el comisariado ejidal, ante la presencia de fedatario público, realizará
un sorteo para determinar a quién corresponde la preferencia.
Artículo 86. La primera enajenación a personas ajenas al núcleo de población de parcelas
sobre las que se hubiere adoptado el dominio pleno, será libre de impuestos o derechos
federales para el enajenante y deberá hacerse cuando menos al precio de referencia
que establezca la Comisión de Avalúos de Bienes Nacionales o cualquier institución de
crédito.
Sección Séptima
De las Tierras Ejidales en Zonas Urbanas
Artículo 87. Cuando los terrenos de un ejido se encuentren ubicados en el área de crecimiento
de un centro de población, los núcleos de población ejidal podrán beneficiarse
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Ley Agraria
de la urbanización de sus tierras. En todo caso, la incorporación de las tierras ejidales
al desarrollo urbano deberá sujetarse a las leyes, reglamentos y planes vigentes en materia
de asentamientos humanos.
Artículo 88. Queda prohibida la urbanización de las tierras ejidales que se ubiquen en
áreas naturales protegidas, incluyendo las zonas de preservación ecológica de los centros
de población, cuando se contraponga a lo previsto en la declaratoria respectiva.
Artículo 89. En toda enajenación de terrenos ejidales ubicados en las áreas declaradas
reservadas para el crecimiento de un centro de población, de conformidad con los planes
de desarrollo urbano municipal, en favor de personas ajenas al ejido, se deberá respetar
el derecho de preferencia de los gobiernos de los estados y municipios, establecido por la
Ley General de Asentamientos Humanos.
Capítulo III
De la Constitución de Nuevos Ejidos
Artículo 90. Para la constitución de un ejido bastará:
I. Que un grupo de veinte o más individuos participen en su constitución;
II. Que cada individuo aporte una superficie de tierra;
III. Que el núcleo cuente con un proyecto de reglamento interno que se ajuste a
lo dispuesto en esta ley, y
IV. Que tanto la aportación como el reglamento interno consten en escritura
pública y se solicite su inscripción en el Registro Agrario Nacional.
Será nula la aportación de tierras en fraude de acreedores.
Artículo 91. A partir de la inscripción a que se refiere la fracción IV del artículo anterior,
el nuevo ejido quedará legalmente constituido y las tierras aportadas se regirán por lo
dispuesto por esta ley para las tierras ejidales.
Artículo 92. El ejido podrá convertir las tierras que hubiere adquirido bajo el régimen de
dominio pleno al régimen ejidal, en cuyo caso el comisariado ejidal tramitará las inscripciones
correspondientes en el Registro Agrario Nacional, a partir de lo cual dicha tierra
quedará sujeta a lo dispuesto por esta ley para las tierras ejidales.
Capítulo IV
De la Expropiación de Bienes Ejidales y Comunales
Artículo 93. Los bienes ejidales y comunales podrán ser expropiados por alguna o algunas
de las siguientes causas de utilidad pública:
I. El establecimiento, explotación o conservación de un servicio o función
públicos;
55
Ley Agraria
II. La realización de acciones para el ordenamiento urbano y ecológico, así como
la creación y ampliación de reservas territoriales y áreas para el desarrollo urbano,
la vivienda, la industria y el turismo;
III. La realización de acciones para promover y ordenar el desarrollo y la conservación
de los recursos agropecuarios, forestales y pesqueros;
IV. Explotación del petróleo, su procesamiento y conducción, la explotación
de otros elementos naturales pertenecientes a la Nación y la instalación de
plantas de beneficio asociadas a dichas explotaciones;
V. Regularización de la tenencia de la tierra urbana y rural;
VI. Creación, fomento y conservación de unidades de producción de bienes o
servicios de indudable beneficio para la comunidad;
VII. La construcción de puentes, carreteras, ferrocarriles, campos de aterrizaje y
demás obras que faciliten el transporte, así como aquellas sujetas a la Ley de
Vías Generales de Comunicación y líneas de conducción de energía, obras
hidráulicas, sus pasos de acceso y demás obras relacionadas, y
VIII. Las demás previstas en la Ley de Expropiación y otras leyes.
Artículo 94. La expropiación deberá tramitarse ante la Secretaría de la Reforma Agraria.
Deberá hacerse por decreto presidencial que determine la causa de utilidad pública
y los bienes por expropiar y mediante indemnización. El monto de la indemnización
será determinado por la Comisión de Avalúos de Bienes Nacionales, atendiendo
al valor comercial de los bienes expropiados; en el caso de la fracción V del artículo
anterior, para la fijación del monto se atenderá a la cantidad que se cobrará por la
regularización. El decreto deberá publicarse en el Diario Oficial de la Federación y se
notificará la expropiación al núcleo de población.
En los casos en que la Administración Pública Federal sea promovente, lo hará por
conducto de la dependencia o entidad paraestatal que corresponda, según las funciones
señaladas por la ley.
Los predios objeto de la expropiación sólo podrán ser ocupados mediante el pago o
depósito del importe de la indemnización, que se hará de preferencia en el Fideicomiso
Fondo Nacional de Fomento Ejidal o, en su defecto, mediante garantía suficiente.
Artículo 95. Queda prohibido autorizar la ocupación previa de tierras aduciendo que,
respecto de las mismas, se tramita expediente de expropiación, a menos que los ejidatarios
afectados o la asamblea, si se trata de tierras comunes, aprueben dicha ocupación.
Artículo 96. La indemnización se pagará a los ejidatarios atendiendo a sus derechos. Si
dicha expropiación sólo afecta parcelas asignadas a determinados ejidatarios, éstos recibirán
la indemnización en la proporción que les corresponda. Si existiere duda sobre
las proporciones de cada ejidatario, la Procuraduría Agraria intentará la conciliación
de intereses y si ello no fuera posible, se acudirá ante el tribunal agrario competente
para que éste resuelva en definitiva.
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Ley Agraria
Artículo 97. Cuando los bienes expropiados se destinen a un fin distinto del señalado en
el decreto respectivo, o si transcurrido un plazo de cinco años no se ha cumplido con la
causa de utilidad pública, el Fideicomiso Fondo Nacional de Fomento Ejidal ejercitará las
acciones necesarias para reclamar la reversión parcial o total, según corresponda, de los
bienes expropiados y opere la incorporación de éstos a su patrimonio.
Capítulo V
De las Comunidades
Artículo 98. El reconocimiento como comunidad a los núcleos agrarios deriva de los
siguientes procedimientos:
I. Una acción agraria de restitución para las comunidades despojadas de su
propiedad;
II. Un acto de jurisdicción voluntaria promovido por quienes guardan el estado
comunal cuando no exista litigio en materia de posesión y propiedad
comunal;
III. La resolución de un juicio promovido por quienes conserven el estado comunal
cuando exista litigio u oposición de parte interesada respecto a la solicitud
del núcleo, o
IV. El procedimiento de conversión de ejido a comunidad.
De estos procedimientos se derivará el registro correspondiente en los registros Públicos
de la Propiedad y Agrario Nacional.
Artículo 99. Los efectos jurídicos del reconocimiento de la comunidad son:
I. La personalidad jurídica del núcleo de población y su propiedad sobre la
tierra;
II. La existencia del Comisariado de Bienes Comunales como órgano de representación
y gestión administrativa de la asamblea de comuneros en los términos
que establezca el estatuto comunal y la costumbre;
III. La protección especial a las tierras comunales que las hace inalienables, imprescriptibles
e inembargables, salvo que se aporten a una sociedad en los
términos del artículo 100 de esta ley, y
IV. Los derechos y las obligaciones de los comuneros conforme a la ley y el estatuto
comunal.
Artículo 100. La comunidad determinará el uso de sus tierras, su división en distintas
porciones según distintas finalidades y la organización para el aprovechamiento de sus
bienes. Podrá constituir sociedades civiles o mercantiles, asociarse con terceros, encargar
la administración o ceder temporalmente el uso y disfrute de sus bienes para su mejor
aprovechamiento. La asamblea, con los requisitos de asistencia y votación previstos para
la fracción IX del artículo 23 podrá decidir transmitir el dominio de áreas de uso común
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Ley Agraria
a estas sociedades en los casos de manifiesta utilidad para el núcleo y en los términos
previstos por el artículo 75.
 
Artículo 101. La comunidad implica el estado individual de comunero y, en su caso, le
permite a su titular el uso y disfrute de su parcela y la cesión de sus derechos sobre la
misma en favor de sus familiares y avecindados, así como el aprovechamiento y beneficio
de los bienes de uso común en los términos que establezca el estatuto comunal. El
beneficiado por la cesión de derecho de un comunero adquirirá la calidad de comunero.
Cuando no exista litigio, se presume como legítima la asignación de parcelas existentes
de hecho en la comunidad.
Artículo 102. En los casos en que no exista asignación de parcelas individuales se presumirán
iguales, mientras no se pruebe lo contrario, los derechos correspondientes a los
comuneros.
Artículo 103. Los ejidos que decidan adoptar el régimen de comunidad podrán hacerlo
con los requisitos de asistencia y votación previstos para la fracción XIII del artículo
23 de esta ley. La asignación parcelaria de los ejidos que opten por la calidad comunal
será reconocida como legítima.
A partir de la inscripción de la resolución respectiva en el Registro Agrario Nacional,
el ejido se tendrá por legalmente transformado en comunidad.
Cuando los inconformes con la conversión al régimen comunal formen un número
mínimo de veinte ejidatarios, éstos podrán mantenerse como ejido con las tierras que
les correspondan.
Artículo 104. Las comunidades que quieran adoptar el régimen ejidal podrán hacerlo a
través de su asamblea, con los requisitos previstos en los artículos 24 a 28 y 31 de esta
Ley.
A partir de la inscripción de la resolución respectiva en el Registro Agrario Nacional,
la comunidad se tendrá por legalmente transformada en ejido.
Cuando los inconformes con la conversión al régimen ejidal formen un número mínimo
de veinte comuneros, éstos podrán mantenerse como comunidad con las tierras
que les correspondan.
Artículo 105. Para su administración, las comunidades podrán establecer grupos o subcomunidades
con órganos de representación y gestión administrativa, así como adoptar
diversas formas organizativas sin perjuicio de las facultades de los órganos generales
de la asamblea. Esta podrá establecer el régimen de organización interna de los grupos
comunales o subcomunidades.
Artículo 106. Las tierras que corresponden a los grupos indígenas deberán ser protegidas
por las autoridades, en los términos de la ley que reglamente el artículo 4o. y el
segundo párrafo de la fracción VII del artículo 27 constitucional.
58
Ley Agraria
Artículo 107. Son aplicables a las comunidades todas las disposiciones que para los ejidos
prevé esta ley, en lo que no contravengan lo dispuesto en este Capítulo.
Título Cuarto
De las Sociedades Rurales
Artículo 108. Los ejidos podrán constituir uniones, cuyo objeto comprenderá la coordinación
de actividades productivas, asistencia mutua, comercialización u otras no prohibidas
por la Ley.
Un mismo ejido, si así lo desea, podrá formar al mismo tiempo, parte de dos o más
uniones de ejidos.
Para constituir una unión de ejidos se requerirá la resolución de la asamblea de cada
uno de los núcleos participantes, la elección de sus delegados y la determinación de las
facultades de éstos.
El acta constitutiva que contenga los estatutos de la unión, deberá otorgarse ante fedatario
público e inscribirse en el Registro Agrario Nacional, a partir de lo cual la unión
tendrá personalidad jurídica.
Las uniones de ejidos podrán establecer empresas especializadas que apoyen el cumplimiento
de su objeto y les permita acceder de manera óptima a la integración de su
cadena productiva.
Los ejidos y comunidades, de igual forma podrán establecer empresas para el aprovechamiento
de sus recursos naturales o de cualquier índole, así como la prestación de servicios.
En ellas podrán participar ejidatarios, grupos de mujeres campesinas organizadas,
hijos de ejidatarios, comuneros, avecindados y pequeños productores.
Las empresas a que se refieren los dos párrafos anteriores podrán adoptar cualquiera
de las formas asociativas previstas por la ley.
Artículo 109. Los estatutos de la unión deberán contener lo siguiente: denominación,
domicilio y duración; objetivos; capital y régimen de responsabilidad; lista de los miembros
y normas para su admisión, separación, exclusión, derechos y obligaciones; órganos
de autoridad y vigilancia; normas de funcionamiento; ejercicio y balances; fondos,
reservas y reparto de utilidades, así como las normas para su disolución y liquidación.
El órgano supremo será la asamblea general que se integrará con dos representantes
de cada una de las asambleas de los ejidos o de las comunidades miembros de la unión
y dos representantes designados de entre los miembros del comisariado y el consejo de
vigilancia de los mismos.
La dirección de la unión estará a cargo de un Consejo de Administración nombrado
por la asamblea general; estará formado por un Presidente, un Secretario, un Tesorero y
los vocales, previstos en los estatutos, propietarios y sus respectivos suplentes, y tendrán
la representación de la unión ante terceros. Para este efecto se requerirá la firma mancomunada
de por lo menos dos de los miembros de dicho consejo.
59
Ley Agraria
La vigilancia de la unión estará a cargo de un Consejo de Vigilancia nombrado por la
asamblea general e integrado por un Presidente, un Secretario y un Vocal, propietarios
con sus respectivos suplentes.
Los miembros de la unión que integren los Consejos de Administración y de Vigilancia
durarán en sus funciones tres años y sus facultades y responsabilidades se deberán
consignar en los estatutos de la unión.
Artículo 110. Las asociaciones rurales de interés colectivo podrán constituirse por dos o
más de las siguientes personas: ejidos, comunidades, uniones de ejidos o comunidades,
sociedades de producción rural, o uniones de sociedades de producción rural.
Su objeto será la integración de los recursos humanos, naturales, técnicos y financieros
para el establecimiento de industrias, aprovechamientos, sistemas de comercialización
y cualesquiera otras actividades económicas; tendrán personalidad jurídica propia
a partir de su inscripción en el Registro Agrario Nacional, y cuando se integren con
Sociedades de Producción Rural o con uniones de éstas, se inscribirán además en los
Registros Públicos de Crédito Rural o de Comercio.
Son aplicables a las Asociaciones Rurales de Interés Colectivo, en lo conducente, lo
previsto en los artículos 108 y 109 de esta ley.
Artículo 111. Los productores rurales podrán constituir sociedades de producción rural.
Dichas sociedades tendrán personalidad jurídica, debiendo constituirse con un mínimo
de dos socios.
La razón social se formará libremente y al emplearse irá seguida de las palabras “Sociedad
de Producción Rural” o de su abreviatura “SPR” así como del régimen de responsabilidad
que hubiere adoptado, ya sea ilimitada, limitada o suplementada.
Las de responsabilidad ilimitada son aquellas en que cada uno de sus socios responde
por sí, de todas las obligaciones sociales de manera solidaria; las de responsabilidad limitada
son aquellas en que los socios responden de las obligaciones hasta por el monto
de sus aportaciones al capital social, y las de responsabilidad suplementada son aquellas
en las que sus socios, además del pago de su aportación al capital social, responden de
todas las obligaciones sociales subsidiariamente, hasta por una cantidad determinada en
el pacto social y que será su suplemento, el cual en ningún caso será menor de dos tantos
de su mencionada aportación.
La constitución y administración de la sociedad se sujetará en lo conducente a lo
establecido en los artículos 108 y 109 de esta ley. El acta constitutiva se inscribirá en el
Registro Público de Crédito Rural o en el Público de Comercio.
Artículo 112. Los derechos de los socios de la sociedad serán transmisibles con el consentimiento
de la asamblea. Cuando la sociedad tenga obligaciones con alguna institución
financiera se requerirá además la autorización de ésta.
Las sociedades de producción rural constituirán su capital social mediante aportaciones
de sus socios, conforme a las siguientes reglas:
60
Ley Agraria
I. En las sociedades de responsabilidad ilimitada no se requiere aportación
inicial;
II. En las de responsabilidad limitada, la aportación inicial será la necesaria para
formar un capital mínimo que deberá ser equivalente a setecientas veces el
salario mínimo diario general vigente en el Distrito Federal, y
III. En las de responsabilidad suplementada, la aportación inicial será la necesaria
para formar un capital mínimo, que deberá ser equivalente a trescientos
cincuenta veces el salario mínimo diario general en el Distrito Federal.
La contabilidad de la sociedad será llevada por la persona propuesta por la junta de vigilancia
y aprobada por la asamblea general.
Artículo 113. Dos o más sociedades de producción rural podrán constituir uniones con
personalidad jurídica propia a partir de su inscripción en el Registro Público de Crédito
Rural o en el Público de Comercio.
Las uniones se constituirán siguiendo el procedimiento establecido en el artículo 108
de esta ley. Así mismo, los estatutos y su organización y funcionamiento se regirán, en
lo conducente, por lo dispuesto en el artículo 109 de esta ley.
Artículo 114. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público, considerando las personas
que prevé esta ley, expedirá el reglamento del Registro Público de Crédito Rural en
el que se precisará la inscripción de las operaciones crediticias, las cuales surtirán
los efectos legales como si se tratara de inscripciones en el Registro Público de la Propiedad
y de Comercio.
Título Quinto
De la Pequeña Propiedad Individual de Tierras
Agrícolas, Ganaderas y Forestales
Artículo 115. Para los efectos del párrafo tercero y la fracción XV del artículo 27 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se consideran latifundios las
superficies de tierras agrícolas, ganaderas o forestales que, siendo propiedad de un solo
individuo, excedan los límites de la pequeña propiedad.
Artículo 116. Para los efectos de esta ley, se entiende por:
I. Tierras agrícolas: los suelos utilizados para el cultivo de vegetales;
II. Tierras ganaderas: los suelos utilizados para la reproducción y cría de animales
mediante el uso de su vegetación, sea ésta natural o inducida, y
III. Tierras forestales: los suelos utilizados para el manejo productivo de bosques
o selvas.
Se reputan como agrícolas las tierras rústicas que no estén efectivamente dedicadas a
alguna otra actividad económica.
61
Ley Agraria
Artículo 117. Se considera pequeña propiedad agrícola la superficie de tierras agrícolas
de riego o humedad de primera que no exceda los siguientes límites o sus equivalentes
en otras clases de tierras:
I. 100 hectáreas si se destina a cultivos distintos a los señalados en las fracciones
II y III de este artículo;
II. 150 hectáreas si se destina al cultivo de algodón, y
III. 300 hectáreas si se destina al cultivo de plátano, caña de azúcar, café, henequén,
hule, palma, vid, olivo, quina, vainilla, cacao, agave, nopal o árboles
frutales.
Para los efectos de esta ley, se consideran árboles frutales las plantas perennes de tronco
leñoso productoras de frutos útiles al hombre.
Para efectos de la equivalencia a que se refiere este artículo, se computará una hectárea
de riego, por dos de temporal, por cuatro de agostadero de buena calidad, por ocho
de monte o agostadero en terrenos áridos.
Artículo 118. Para efectos de la aplicación de los límites de la pequeña propiedad, cuando
un mismo individuo sea propietario de tierras agrícolas de distinta clase o las destine
a diferentes cultivos, se sumarán todas ellas de acuerdo a sus equivalencias y al cultivo
respectivo.
En los predios dedicados a las actividades previstas en las fracciones II y III del artículo
117, podrán intercalarse otros cultivos, sin que por ello dejen de aplicarse los límites previstos
para dichas actividades.
Artículo 119. Se considera pequeña propiedad forestal la superficie de tierras forestales
de cualquier clase que no exceda de 800 hectáreas.
Artículo 120. Se considera pequeña propiedad ganadera la superficie de tierras ganaderas
que, de acuerdo con el coeficiente de agostadero ponderado de la región de que se
trate no exceda de la necesaria para mantener hasta quinientas cabezas de ganado mayor
o su equivalente en ganado menor, conforme a las equivalencias que determine y publique
la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación.
El coeficiente de agostadero por regiones que determine la Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación se hará mediante estudios técnicos
de campo tomando en cuenta la superficie que se requiere para alimentar una cabeza de
ganado mayor o su equivalente en ganado menor, atendiendo los factores topográficos,
climatológicos y pluviométricos que determinen la capacidad forrajera de la tierra de
cada región.
Artículo reformado dof 09-04-2012
Artículo 121. La superficie de las tierras que a partir de su estado natural hubieren sido
mejoradas con obras de riego, drenaje, nivelación o cualesquiera otras ejecutadas por sus
62
Ley Agraria
dueños o poseedores, continuarán computándose conforme a la clase o coeficiente de
agostadero anteriores a la mejora, según se trate de tierras agrícolas o ganaderas respectivamente.
A solicitud del propietario o poseedor de un predio, la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación expedirá certificados en los que conste
la clase o coeficiente de agostadero de sus tierras. Dichos certificados harán prueba plena.
Párrafo reformado dof 09-04-2012
Artículo 122. Las pequeñas propiedades ganaderas seguirán siendo consideradas como
tales, aun cuando se dediquen a uso agrícola, siempre que las tierras dedicadas a tal fin
hubieren sido mejoradas y se cumpla con lo siguiente:
I. Que la producción obtenida de la superficie destinada a uso agrícola se utilice
para la alimentación de ganado, o
II. Que las tierras dedicadas a uso agrícola, sin fines de alimentación de ganado,
no excedan las superficies señaladas en el artículo 117. El límite aplicable
será el que corresponda a la clase que tenían dichas tierras antes de la mejora.
Continuarán en el supuesto de la fracción I quienes, manteniendo como mínimo el
número de cabezas que corresponda al coeficiente de agostadero anterior a la mejora,
comercien con los excedentes de los productos que se obtengan debido a las mejoras
realizadas.
Los vegetales que en forma espontánea se obtengan en tierras ganaderas podrán comercializarse
sin que por ello se entienda que dichas tierras se destinan a uso agrícola.
Artículo 123. Cuando las tierras de una pequeña propiedad ganadera se conviertan en
forestales, ésta seguirá considerándose como pequeña propiedad, aunque rebase ochocientas
hectáreas.
Artículo 124. Las tierras que conforme a lo dispuesto en esta ley excedan la extensión de la
pequeña propiedad individual, deberán ser fraccionadas, en su caso, y enajenadas de acuerdo
con los procedimientos previstos en las leyes de las entidades federativas.
De acuerdo con lo dispuesto por la parte final del párrafo segundo de la fracción XVII
del artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cuando en
la enajenación de excedentes en pública almoneda se hagan dos o más ofertas iguales,
tendrán preferencia, en el orden señalado:
I. Los núcleos de población colindantes a las tierras de cuya enajenación se
trate;
II. Los municipios en que se localicen los excedentes;
III. Las entidades federativas en que se localicen los excedentes;
IV. La Federación, y
V. Los demás oferentes.
 
 
Título Sexto
De las Sociedades Propietarias de Tierras
Agrícolas, Ganaderas o Forestales
Artículo 125. Las disposiciones de este Título son aplicables a las sociedades mercantiles
o civiles que tengan en propiedad tierras agrícolas, ganaderas o forestales.
Asimismo, lo dispuesto en este Título será aplicable a las sociedades a que se refieren
los artículos 75 y 100 de esta ley, excepto cuando se dediquen a actividades distintas a
las señaladas en el párrafo anterior.
Artículo 126. Las sociedades mercantiles o civiles no podrán tener en propiedad tierras
agrícolas, ganaderas o forestales en mayor extensión que la equivalente a veinticinco veces
los límites de la pequeña propiedad individual y deberán cumplir con los siguientes
requisitos:
I. Deberán participar en la sociedad, por lo menos, tantos individuos como
veces rebasen las tierras de la sociedad los límites de la pequeña propiedad
individual. Al efecto, se tomará en cuenta la participación de cada individuo,
ya sea directamente o a través de otra sociedad;
II. Su objeto social deberá limitarse a la producción, transformación o comercialización
de productos agrícolas, ganaderos o forestales y a los demás actos
accesorios necesarios para el cumplimiento de dicho objeto, y
III. Su capital social deberá distinguir una serie especial de acciones o partes
sociales identificada con la letra T, la que será equivalente al capital aportado
en tierras agrícolas, ganaderas o forestales o al destinado a la adquisición
de las mismas, de acuerdo con el valor de las tierras al momento de
su aportación o adquisición.
Artículo 127. Las acciones o partes sociales de serie T no gozarán de derechos especiales
sobre la tierra ni de derechos corporativos distintos a las demás acciones o partes
sociales. Sin embargo, al liquidarse la sociedad sólo los titulares de dichas acciones o
partes sociales tendrán derecho a recibir tierra en pago de lo que les corresponda en
el haber social.
Artículo 128. Los estatutos sociales de las sociedades a que este Título se refiere deberán
contener transcritas las prescripciones a que se refiere el artículo 126.
Artículo 129. Ningún individuo, ya sea directamente o a través de una sociedad, podrá
detentar más acciones o partes sociales de serie T, ya sea de una o varias sociedades emisoras,
que las que equivalgan a la extensión de la pequeña propiedad.
Ninguna sociedad podrá detentar más acciones o partes sociales de serie T, ya sea de
una o varias sociedades emisoras, que las que equivalgan a una superficie igual a veinticinco
veces la pequeña propiedad.
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Ley Agraria
Artículo 130. En las sociedades a que se refiere este Título, los extranjeros no podrán
tener una participación que exceda del 49% de las acciones o partes sociales de serie T.
Artículo 131. El Registro Agrario Nacional contará con una sección especial en la que
se inscribirán:
I. Las sociedades mercantiles o civiles propietarias de tierras agrícolas, ganaderas
o forestales;
II. Las superficies, linderos y colindancias de los predios agrícolas, ganaderos
o forestales propiedad de las sociedades a que se refiere la fracción anterior,
con indicación de la clase y uso de sus tierras;
III. Los individuos tenedores de acciones o partes sociales de serie T de las sociedades
a que se refiere la fracción I de este artículo;
IV. Las sociedades tenedoras de acciones o partes sociales de serie T representativas
del capital social de las sociedades a que se refiere la fracción I de este
artículo, y
V. Los demás actos, documentos o información que sea necesaria para vigilar el
cumplimiento de lo dispuesto en este Título y que prevea el reglamento de
esta ley.
Los administradores de las sociedades, así como los socios tenedores de acciones o partes
sociales de serie T, según corresponda, serán responsables de proporcionar al Registro
la información a que se refiere este artículo, en la forma y términos que señale el reglamento
respectivo de esta ley.
Artículo 132. Cuando una sociedad rebase los límites a la extensión de tierra permitidos
por esta ley, la Secretaría de la Reforma Agraria, previa audiencia, ordenará a la sociedad
que en el plazo de un año fraccione, en su caso, y enajene los excedentes o regularice
su situación. Si transcurrido el plazo la sociedad no lo hubiere hecho, la dependencia
seleccionará discrecionalmente las tierras que deban ser enajenadas y notificará a la
autoridad estatal correspondiente para que aplique el procedimiento a que se refiere el
artículo 124.
Artículo 133. Las acciones o partes sociales de serie T que un individuo o sociedad
tenga en exceso de las que equivalgan a la pequeña propiedad o a veinticinco veces
ésta, respectivamente, deberán ser enajenadas por su propietario o se ordenará
su enajenación en los términos que para la enajenación de tierra prescribe el artículo
anterior.
Serán nulos los actos o contratos por los que se pretenda simular la tenencia de acciones
de serie T.
65
Ley Agraria
Título Séptimo
De la Procuraduría Agraria
Artículo 134. La Procuraduría Agraria es un organismo descentralizado de la Administración
Pública Federal, con personalidad jurídica y patrimonio propios, sectorizado en
la Secretaría de la Reforma Agraria.
Artículo 135. La Procuraduría tiene funciones de servicio social y está encargada de la
defensa de los derechos de los ejidatarios, comuneros, sucesores de ejidatarios o comuneros,
ejidos, comunidades, pequeños propietarios, avecindados y jornaleros agrícolas,
mediante la aplicación de las atribuciones que le confiere la presente ley y su reglamento
correspondiente, cuando así se lo soliciten, o de oficio en los términos de esta ley.
Artículo 136. Son atribuciones de la Procuraduría Agraria las siguientes:
I. Coadyuvar y en su caso representar a las personas a que se refiere el artículo
anterior, en asuntos y ante autoridades agrarias;
II. Asesorar sobre las consultas jurídicas planteadas por las personas a que se
refiere el artículo anterior en sus relaciones con terceros que tengan que ver
con la aplicación de esta ley;
III. Promover y procurar la conciliación de intereses entre las personas a que se
refiere el artículo anterior, en casos controvertidos que se relacionen con la
normatividad agraria;
IV. Prevenir y denunciar ante la autoridad competente, la violación de las leyes
agrarias, para hacer respetar el derecho de sus asistidos e instar a las autoridades
agrarias a la realización de funciones a su cargo y emitir las recomendaciones
que considere pertinentes;
V. Estudiar y proponer medidas encaminadas a fortalecer la seguridad jurídica
en el campo;
VI. Denunciar el incumplimiento de las obligaciones o responsabilidades de los
funcionarios agrarios o de los empleados de la administración de justicia
agraria;
VII. Ejercer, con el auxilio y participación de las autoridades locales, las funciones
de inspección y vigilancia encaminadas a defender los derechos de sus
asistidos;
VIII. Investigar y denunciar los casos en los que se presuma la existencia de prácticas
de acaparamiento o concentración de tierras, en extensiones mayores a
las permitidas legalmente;
IX. Asesorar y representar, en su caso, a las personas a que se refiere el artículo
anterior en sus trámites y gestiones para obtener la regularización y titulación
de sus derechos agrarios, ante las autoridades administrativas o judiciales
que corresponda;
66
Ley Agraria
X. Denunciar ante el Ministerio Público o ante las autoridades correspondientes,
los hechos que lleguen a su conocimiento y que puedan ser constitutivos
de delito o que puedan constituir infracciones o faltas administrativas en la
materia, así como atender las denuncias sobre las irregularidades en que, en
su caso, incurra el comisariado ejidal y que le deberá presentar el comité de
vigilancia, y
XI. Las demás que esta ley, sus reglamentos y otras leyes le señalen.
Artículo 137. La Procuraduría tendrá su domicilio en la Ciudad de México, Distrito
Federal y establecerá delegaciones en todas las entidades federativas, así como oficinas
en todos aquellos lugares que estime necesario.
Artículo 138. Las controversias en las que la Procuraduría sea directamente parte, serán
competencia de los tribunales federales.
Las autoridades federales, estatales, municipales y las organizaciones sociales agrarias,
serán coadyuvantes de la Procuraduría en el ejercicio de sus atribuciones.
Artículo 139. La Procuraduría Agraria estará presidida por un Procurador. Se integrará,
además, por los Subprocuradores, sustitutos del Procurador en el orden que lo señale el
Reglamento Interior, por un Secretario General y por un Cuerpo de Servicios Periciales,
así como por las demás unidades técnicas, administrativas y dependencias internas
que se estimen necesarias al adecuado funcionamiento de la misma.
Artículo 140. El Procurador Agrario deberá satisfacer los siguientes requisitos:
I. Ser mexicano, mayor de edad y estar en pleno ejercicio de sus derechos políticos
y civiles;
II. Contar con experiencia mínima de cinco años en cuestiones agrarias, y
III. Gozar de buena reputación y no haber sido condenado por delito intencional
que amerite pena corporal.
Artículo 141. Los Subprocuradores deberán reunir los requisitos siguientes:
I. Ser mexicano, mayor de edad y estar en pleno ejercicio de sus derechos políticos
y civiles;
II. Poseer el día de la designación, con antigüedad mínima de dos años, cédula
profesional de licenciado en derecho y una práctica profesional también de
dos años, y
III. Gozar de buena reputación y no haber sido condenado por delito intencional
que amerite pena corporal.
El Secretario General deberá reunir los requisitos previstos en las fracciones I y III anteriores.
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Ley Agraria
Artículo 142. El Procurador Agrario será nombrado y removido libremente por el
Presidente de la República.
Artículo 143. Los Subprocuradores y el Secretario General de la Procuraduría, también
serán nombrados y removidos libremente por el Presidente de la República, a propuesta
del Secretario de la Reforma Agraria.
Artículo 144. El Procurador Agrario tendrá las siguientes atribuciones:
I. Actuar como representante legal de la Procuraduría;
II. Dirigir y coordinar las funciones de la Procuraduría;
III. Nombrar y remover al personal al servicio de la institución, así como señalar
sus funciones, áreas de responsabilidad y remuneración de acuerdo con el
presupuesto programado;
IV. Crear las unidades técnicas y administrativas necesarias para el adecuado
funcionamiento de la Procuraduría;
V. Expedir los manuales de organización y procedimientos, y dictar normas
para la adecuada desconcentración territorial, administrativa y funcional de
la institución;
VI. Hacer la propuesta del presupuesto de la Procuraduría;
VII. Delegar sus facultades en los servidores públicos subalternos que el Reglamento
Interior de la Procuraduría señale, y
VIII. Las demás que esta ley, sus reglamentos y otras leyes le señalen.
Artículo 145. Al Secretario General corresponderá realizar las tareas administrativas
de la Procuraduría, coordinando las oficinas de la dependencia de conformidad con las
instrucciones y disposiciones del Procurador.
Artículo 146. A los Subprocuradores corresponderá dirigir las funciones de sus respectivas
áreas de responsabilidad, de conformidad con el Reglamento Interior de la
Procuraduría, atendiendo las tareas relativas a la asistencia y defensa de los derechos
e intereses de ejidos, comunidades, ejidatarios, comuneros, sucesores de ejidatarios y
comuneros, pequeños propietarios, avecindados y jornaleros, la asistencia en la regularización
de la tenencia de la tierra de los mismos y la inspección y vigilancia en el
cumplimiento de las leyes agrarias.
Artículo 147. El cuerpo de servicios periciales se integrará por los expertos de las distintas
disciplinas profesionales y técnicas que requiera la Procuraduría. Tendrán a su cargo
la realización de los estudios, peritajes, consultas y dictámenes que le sean requeridos
por la propia dependencia.
68
Ley Agraria
Título Octavo
Del Registro Agrario Nacional
Artículo 148. Para el control de la tenencia de la tierra y la seguridad documental derivados
de la aplicación de esta ley funcionará el Registro Agrario Nacional, como órgano
desconcentrado de la Secretaría de la Reforma Agraria, en el que se inscribirán los
documentos en que consten las operaciones originales y las modificaciones que sufra la
propiedad de las tierras y los derechos legalmente constituidos sobre la propiedad ejidal
y comunal. El registro tendrá además una sección especial para las inscripciones correspondientes
a la propiedad de sociedades.
 
Artículo 149. Para efectos de lo dispuesto en la fracción XVII del artículo 27 constitucional,
el Registro Agrario Nacional prestará la asistencia técnica necesaria y se coordinará
estrechamente con las autoridades de las entidades federativas y el Instituto Nacional
de Estadística, Geografía e Informática.
Artículo 150. Las inscripciones en el Registro Agrario Nacional y las constancias que de
ellas se expidan, harán prueba plena en juicio y fuera de él.
Cuando los actos a que esta ley se refiere deban inscribirse en el Registro y no se
inscriban, sólo surtirán efectos entre los otorgantes pero no podrán producir perjuicio a
terceros, quienes sí podrán aprovecharlos en lo que les fueren favorables.
Artículo 151. El Registro Agrario Nacional será público y cualquier persona podrá obtener
información sobre sus asientos e inscripciones y obtener a su costa las copias que
solicite.
Artículo 152. Deberán inscribirse en el Registro Agrario Nacional:
I. Todas las resoluciones judiciales o administrativas que reconozcan, creen,
modifiquen o extingan derechos ejidales o comunales;
II. Los certificados o títulos que amparen derechos sobre solares, tierras de uso
común y parcelas de ejidatarios o comuneros;
III. Los títulos primordiales de las comunidades, y en su caso, los títulos que las
reconozcan como comunidades tradicionales;
IV. Los planos y delimitación de las tierras a que se refiere el artículo 56 de esta
ley;
V. Los planos y documentos relativos al catastro y censo rurales;
VI. Los documentos relativos a las sociedades mercantiles, en los términos del
Título Sexto de esta ley;
VII. Los decretos de expropiación de bienes ejidales o comunales, y
VIII. Los demás actos y documentos que dispongan esta ley, sus reglamentos u
otras leyes.
69
Ley Agraria
Artículo 153. El Registro Agrario Nacional también deberá llevar las inscripciones de
todos los terrenos nacionales y los denunciados como baldíos.
Artículo 154. Para los efectos de esta ley, las autoridades federales, estatales y municipales
están obligadas a proporcionar al Registro Agrario Nacional la información estadística,
documental, técnica, catastral y de planificación, que éste requiera para el mejor
desempeño de sus funciones.
Artículo 155. El Registro Agrario Nacional deberá:
I. Llevar clasificaciones alfabéticas de nombres de individuos tenedores de
acciones de serie T y denominaciones de sociedades propietarias de tierras
agrícolas, ganaderas o forestales;
II. Llevar clasificaciones geográficas de la ubicación de predios de sociedades,
con indicaciones sobre su extensión, clase y uso;
III. Registrar las operaciones que impliquen la cesión de derechos sobre tierras ejidales
y la garantía a que se refiere el artículo 46, así como las de los censos ejidales;
IV. Disponer el procesamiento y óptima disponibilidad de la información bajo
su resguardo, y
V. Participar en la regularización de la tenencia de la tierra ejidal y comunal en
los términos que señala el artículo 56 de esta ley.
Artículo 156. Los notarios y los registros públicos de la propiedad, cuando autoricen
o registren operaciones o documentos sobre conversión de propiedad ejidal a dominio
pleno y de éste al régimen ejidal, así como la adquisición de tierra por sociedades mercantiles
o civiles, deberán dar aviso al Registro Agrario Nacional. Asimismo, los notarios
públicos deberán dar aviso al Registro Agrario Nacional de toda traslación de dominio
de terrenos rústicos de sociedades mercantiles o civiles.
Título Noveno
De los Terrenos Baldíos y Nacionales
Artículo 157. Son baldíos, los terrenos de la Nación que no han salido de su dominio por
título legalmente expedido y que no han sido deslindados ni medidos.
Artículo 158. Son nacionales:
I. Los terrenos baldíos deslindados y medidos en los términos de este Título, y
II. Los terrenos que recobre la Nación por virtud de nulidad de los títulos que
respecto de ellos se hubieren otorgado.
Artículo 159. Los terrenos baldíos y los nacionales serán inembargables e imprescriptibles.
70
Ley Agraria
Artículo 160. La Secretaría de la Reforma Agraria llevará a cabo las operaciones de
deslinde que fueren necesarias, directamente o por conducto de la persona que designe.
El deslindador formulará aviso de deslinde en el que señalará el lugar donde tenga
instaladas sus oficinas, en las que deberá poner los planos relativos a los terrenos que se
van a deslindar a disposición de cualquier interesado para su consulta. Dicho aviso será
publicado por una sola vez en el Diario Oficial de la Federación, en el periódico oficial
de la entidad federativa en que se encuentre el terreno que se va a deslindar y en uno de
los diarios de mayor circulación de la propia entidad federativa, fijándolo además en los
parajes cercanos al mismo terreno. En este último caso, al aviso se agregará un croquis
en el que se indiquen los límites y colindancias del terreno. Los propietarios, poseedores,
colindantes y aquellos que se consideren afectados por el deslinde, tendrán un plazo de
treinta días hábiles para exponer lo que a su derecho convenga.
El deslindador notificará a quienes se hubieren presentado el día, hora y lugar en que
principiarán las operaciones de deslinde a efecto de que concurran por sí o designen
representante. Se levantará acta de las diligencias realizadas, en la que firmarán el deslindador,
dos testigos y los interesados que estuvieren o no conformes; en caso de inconformidad
se hará constar esta circunstancia, sin que la falta de firma de estos últimos
afecte la validez del acta. Los propietarios o poseedores de predios prestarán toda clase
de facilidades para que se lleven a cabo los trabajos de deslinde. En caso de oposición,
el deslindador solicitará la ayuda de la fuerza pública.
Recibida por la Secretaría la documentación de las operaciones de deslinde procederá
a hacer el estudio de las mismas, tanto de la parte técnica topográfica, como de la titulación
enviada y resolverá si el terreno solicitado es o no nacional o, en su caso, si dentro
de la zona abarcada por el deslinde existen o no terrenos nacionales. Las resoluciones
se notificarán a los interesados en los domicilios que hayan señalado, y se publicarán
además en el Diario Oficial de la Federación.
En caso de controversia respecto de las resoluciones que dicte la Secretaría de la Reforma
Agraria, el interesado podrá someter el asunto al conocimiento de los tribunales
agrarios, en un plazo de quince días hábiles siguientes al en que haya surtido efectos la
notificación personal al interesado, o de la fecha de publicación en el Diario Oficial de la
Federación en caso de que se desconozca su domicilio.
Artículo 161. La Secretaría de la Reforma Agraria estará facultada para enajenar a título
oneroso, fuera de subasta, terrenos nacionales a los particulares, dedicados a la actividad
agropecuaria, de acuerdo al valor que fije el Comité Técnico de Valuación de la propia
Secretaría. Los terrenos turísticos, urbanos, industriales o de otra índole no agropecuaria,
la Secretaría de la Reforma Agraria igualmente estará facultada para enajenarlos de
acuerdo al valor comercial que determine la Comisión de Avalúos de Bienes Nacionales.
Los dos supuestos anteriores procederán, siempre y cuando los terrenos no se requieran
para el servicio de las dependencias y entidades federales, estatales o municipales y su
utilización prevista no sea contraria a la vocación de las tierras.
71
Ley Agraria
Artículo 162. Tendrán preferencia para adquirir terrenos nacionales, a título oneroso,
los poseedores que los hayan explotado en los últimos tres años. En su defecto, se estará
a lo dispuesto en el artículo 58 de la Ley General de Bienes Nacionales.
Título Décimo
De la Justicia Agraria
Capítulo I
Disposiciones Preliminares
Artículo 163. Son juicios agrarios los que tienen por objeto sustanciar, dirimir y resolver
las controversias que se susciten con motivo de la aplicación de las disposiciones contenidas
en esta ley.
Artículo 164. En la resolución de las controversias que sean puestas bajo su conocimiento,
los tribunales se sujetarán siempre al procedimiento previsto por esta ley y quedará
constancia de ella por escrito, además observarán lo siguiente:
I. Los juicios en los que una o ambas partes sean indígenas se considerarán los
usos y costumbres de los pueblos o comunidades indígenas a los que pertenezcan
mientras no contravengan lo dispuesto por la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos y esta ley;
II. Las promociones que los pueblos o comunidades indígenas, o los indígenas
en lo individual hicieren en su lengua, no necesitarán acompañarse de la
traducción al español. El tribunal la hará de oficio por conducto de persona
autorizada para ello;
III. Los juicios en los que una o ambas partes sean indígenas y no supieran leer
el idioma español, el tribunal realizará una versión sintetizada de los puntos
esenciales de las actuaciones y de la sentencia dictadas por él, en la lengua o
variantes dialectales de la que se trate; debiendo agregarse en los autos constancia
de que se cumplió con esta obligación;
IV. En caso de existir contradicción entre la traducción y la resolución, se estará
a lo dispuesto por ésta última, y
V. El tribunal asignará gratuitamente a los indígenas un defensor y un traductor
que conozca su cultura, hable su lengua y el idioma español, para que se le
explique, en su lengua, el alcance y consecuencias del proceso que se le sigue.
Los tribunales suplirán la deficiencia de las partes en sus planteamientos de derecho
cuando se trate de núcleos de población ejidales o comunales, así como ejidatarios y
comuneros.
Artículo reformado dof 22-06-2011
72
Ley Agraria
Artículo 165. Los tribunales agrarios, además, conocerán en la vía de jurisdicción voluntaria
de los asuntos no litigiosos que les sean planteados, que requieran la intervención
judicial, y proveerán lo necesario para proteger los intereses de los solicitantes.
Artículo 166. Los tribunales agrarios proveerán las diligencias precautorias necesarias
para proteger a los interesados. Asimismo, podrán acordar la suspensión del acto de
autoridad en materia agraria que pudiere afectarlos en tanto se resuelve en definitiva.
La suspensión se regulará aplicando en lo conducente lo dispuesto en el Libro Primero,
Título Segundo, Capítulo III de la Ley de Amparo.
En la aplicación de las disposiciones de ese ordenamiento para efectos de la suspensión
del acto de autoridad en materia agraria, los tribunales agrarios considerarán las
condiciones socioeconómicas de los interesados para el establecimiento de la garantía
inherente a la reparación del daño e indemnización que pudiere causarse con la suspensión,
si la sentencia no fuere favorable para el quejoso.
Artículo reformado dof 09-07-1993
Artículo 167. El Código Federal de Procedimientos Civiles es de aplicación supletoria,
cuando no exista disposición expresa en esta ley, en lo que fuere indispensable para
completar las disposiciones de este Título y que no se opongan directa o indirectamente.
Artículo 168. Cuando el tribunal, al recibir la demanda o en cualquier estado del procedimiento
agrario, se percate de que el litigio o asunto no litigioso no es de su competencia,
en razón de corresponder a tribunal de diversa jurisdicción o competencia por razón
de la materia, del grado o de territorio, suspenderá de plano el procedimiento y remitirá
lo actuado al tribunal competente. Lo actuado por el tribunal incompetente será nulo,
salvo cuando se trate de incompetencia por razón del territorio.
Artículo 169. Cuando el tribunal agrario recibiere inhibitoria de otro en que se promueva
competencia y considerase debido sostener la suya, el mismo día lo comunicará
así al competidor y remitirá el expediente con el oficio inhibitorio, con informe especial
al Tribunal Superior Agrario, el cual decidirá, en su caso, la competencia.
Capítulo II
Emplazamientos
Artículo 170. El actor puede presentar su demanda por escrito o por simple comparecencia;
en este caso, se solicitará a la Procuraduría Agraria coadyuve en su formulación
por escrito de manera concisa. En su actuación, dicho organismo se apegará a los principios
de objetividad e imparcialidad debidas.
Párrafo reformado dof 09-07-1993
Recibida la demanda, se emplazará al demandado para que comparezca a contestarla
a más tardar durante la audiencia. En el emplazamiento se expresará, por lo menos, el
nombre del actor, lo que demanda, la causa de la demanda y la fecha y hora que se se73
Ley Agraria
ñale para la audiencia, la que deberá tener lugar dentro de un plazo no menor a cinco
ni mayor a diez días, contado a partir de la fecha en que se practique el emplazamiento,
y la advertencia de que en dicha audiencia se desahogarán las pruebas, salvo las que no
puedan ser inmediatamente desahogadas, en cuyo caso se suspenderá la audiencia y el
tribunal proveerá lo necesario para que sean desahogadas, en un plazo de quince días.
Párrafo reformado dof 09-07-1993
Atendiendo a circunstancias especiales de lejanía o apartamiento de las vías de comunicación
y otras que hagan difícil el acceso de los interesados al tribunal, se podrá
ampliar el plazo para la celebración de la audiencia hasta por quince días más.
Debe llevarse en los tribunales agrarios un registro en que se asentarán por días y
meses, los nombres de actores y demandados y el objeto de la demanda.
Artículo 171. El emplazamiento se efectuará al demandado por medio del secretario o
actuario del tribunal en el lugar que el actor designe para ese fin y que podrá ser:
I. El domicilio del demandado, su finca, su oficina o principal asiento de negocios
o el lugar en que labore, y
II. Su parcela u otro lugar que frecuente y en el que sea de creerse que se halle
al practicarse el emplazamiento.
Artículo 172. El secretario o actuario que haga el emplazamiento se cerciorará de
que el demandado se encuentra en el lugar señalado y lo efectuará personalmente. Si
no lo encontraren y el lugar fuere de los enumerados en la fracción I del artículo anterior,
cerciorándose de este hecho, dejará la cédula con la persona de mayor confianza. Si no
se encontrare al demandado y el lugar no fuere de los enumerados en la fracción I mencionada
no se le dejará la cédula, debiéndose emplazarse de nuevo cuando lo promueva el actor.
Artículo 173. Cuando no se conociere el lugar en que el demandado viva o tenga el
principal asiento de sus negocios, o cuando viviendo o trabajando en un lugar se negaren
la o las personas requeridas a recibir el emplazamiento, se podrá hacer la notificación
en el lugar donde se encuentre.
Previa certificación de que no pudo hacerse la notificación personal y habiéndose comprobado
fehacientemente que alguna persona no tenga domicilio fijo o se ignore dónde
se encuentre y hubiere que emplazarla a juicio o practicar por primera vez en autos una
notificación personal, el tribunal acordará que el emplazamiento o la notificación se hagan
por edictos que contendrán la resolución que se notifique, en su caso una breve síntesis de la
demanda y del emplazamiento y se publicarán por dos veces dentro de un plazo de diez días,
en uno de los diarios de mayor circulación en la región en que esté ubicado el inmueble
relacionado con el procedimiento agrario y en el periódico oficial del Estado en que se
encuentre localizado dicho inmueble, así como en la oficina de la Presidencia Municipal
que corresponda y en los estrados del tribunal.
Párrafo adicionado dof 09-07-1993
74
Ley Agraria
Las notificaciones practicadas en la forma antes prevista surtirán efectos una vez
transcurridos quince días, a partir de la fecha de la última publicación por lo que, cuando
se trate de emplazamiento, se deberá tomar en cuenta este plazo al señalar el día para la
celebración de la audiencia prevista en el artículo 185.
Párrafo adicionado dof 09-07-1993
Si el interesado no se presenta dentro del plazo antes mencionado, o no comparece
a la audiencia de ley, las subsecuentes notificaciones se le harán en los estrados del tribunal.
Párrafo adicionado dof 09-07-1993
Sin perjuicio de realizar las notificaciones en la forma antes señalada, el tribunal podrá,
además, hacer uso de otros medios de comunicación masiva, para hacerlas del conocimiento
de los interesados.
Párrafo adicionado dof 09-07-1993
Quienes comparezcan ante los tribunales agrarios, en la primera diligencia judicial en
que intervengan, o en el primer escrito, deben señalar domicilio ubicado en la población
en que tenga su sede el tribunal respectivo, o las oficinas de la autoridad municipal del
lugar en que vivan, para que en ese lugar se practiquen las notificaciones que deban ser
personales, las que, en caso de que no esté presente el interesado o su representante, se
harán por instructivo. En este caso, las notificaciones personales así practicadas surtirán
efectos legales plenos.
Párrafo adicionado dof 09-07-1993
Cuando no se señale domicilio para recibir notificaciones personales, éstas se harán
en los estrados del tribunal.
Párrafo adicionado dof 09-07-1993
Artículo 174. El actor tiene el derecho de acompañar al secretario o actuario que practique
el emplazamiento para hacerle las indicaciones que faciliten la entrega.
Artículo 175. El secretario o actuario que practique el emplazamiento o entregue la
cédula recogerá el acuse de recibo y, si no supiere o no pudiere firmar la persona que
debiera hacerlo, será firmado por alguna otra presente, en su nombre, asentándose el
nombre de la persona con quien haya practicado el emplazamiento en el acta circunstanciada
que se levante y que será agregada al expediente.
Artículo 176. En los casos a que se refiere el artículo 172, el acuse de recibo se firmará
por la persona con quien se practicará el emplazamiento. Si no supiere o no pudiere
firmar lo hará a su ruego un testigo; si no quisiera firmar o presentar testigo que lo
haga, firmará el testigo requerido al efecto por el notificador. Este testigo no puede
negarse a firmar, bajo multa del equivalente de tres días de salario mínimo de la zona
de que se trate.
75
Ley Agraria
Artículo 177. Los peritos, testigos y, en general, terceros que no constituyan parte pueden
ser citados por cédula o por cualquier otro medio fidedigno, cerciorándose quien
haga el citatorio de la exactitud de la dirección de la persona citada.
Capítulo III
Del Juicio Agrario
Artículo 178. La copia de la demanda se entregará al demandado o a la persona con
quien se practique el emplazamiento respectivo. El demandado contestará la demanda a
más tardar en la audiencia, pudiendo hacerlo por escrito o mediante su comparecencia.
En este último caso, el tribunal solicitará a la Procuraduría Agraria que coadyuve en su
formulación por escrito en forma concisa. En su actuación, dicho organismo se apegará
a los principios de objetividad e imparcialidad debidas.
Artículo reformado dof 09-07-1993
Artículo 179. Será optativo para las partes acudir asesoradas. En caso de que una de
las partes se encuentre asesorada y la otra no, con suspensión del procedimiento, se
solicitarán de inmediato los servicios de un defensor de la Procuraduría Agraria, el cual,
para enterarse del asunto, gozará de cinco días, contados a partir de la fecha en que se
apersone al procedimiento.
Artículo 180. Si al ser llamado a contestar la demanda, no estuviere presente el demandado
y constare que fue debidamente emplazado, lo cual comprobará el tribunal
con especial cuidado, se continuará la audiencia. Cuando se presente durante ella el
demandado, continuará ésta con su intervención según el estado en que se halle y no se
le admitirá prueba sobre ninguna excepción si no demostrare el impedimento de caso
fortuito o fuerza mayor que le impidiera presentarse a contestar la demanda.
Confesada expresamente la demanda en todas sus partes y explicados sus efectos jurídicos
por el magistrado, y cuando la confesión sea verosímil, se encuentre apoyada en
otros elementos de prueba y esté apegada a derecho, el tribunal pronunciará sentencia
de inmediato; en caso contrario, continuará con el desahogo de la audiencia.
Párrafo adicionado dof 09-07-1993
Artículo 181. Presentada la demanda o realizada la comparecencia, el tribunal del conocimiento
la examinará y, si hubiera irregularidades en la misma o se hubiere omitido
en ella alguno de los requisitos previstos legalmente, prevendrá al promovente para que
los subsane dentro del término de ocho días.
Artículo 182. Si el demandado opusiere reconvención, lo hará precisamente al contestar
la demanda y nunca después. En el mismo escrito o comparecencia deberá ofrecer las
pruebas que estime pertinentes.
En este caso, se dará traslado al actor para que esté en condiciones de contestar lo que
a su derecho convenga y el Tribunal diferirá la audiencia por un término no mayor de
76
Ley Agraria
diez días, excepto cuando el reconvenido esté de acuerdo en proseguir el desahogo de
la audiencia.
Artículo 183. Si al iniciarse la audiencia no estuviere presente el actor y sí el demandado,
se impondrá a aquél una multa equivalente al monto de uno a diez días de
salario mínimo de la zona de que se trate. Si no se ha pagado la multa no se emplazará
de nuevo para el juicio.
Artículo 184. Si al iniciarse la audiencia no estuvieren presentes ni el actor ni el demandado,
se tendrá por no practicado el emplazamiento y podrá ordenarse de nuevo si
el actor lo pidiera. Lo mismo se observará cuando no concurra el demandado y aparezca
que no fue emplazado debidamente.
Artículo 185. El tribunal abrirá la audiencia y en ella se observarán las siguientes prevenciones:
I. Expondrán oralmente sus pretensiones por su orden, el actor su demanda y
el demandado su contestación y ofrecerán las pruebas que estimen conducentes
a su defensa y presentarán a los testigos y peritos que pretendan sean
oídos;
II. Las partes se pueden hacer mutuamente las preguntas que quieran, interrogar
los testigos y peritos y, en general, presentar todas las pruebas que se
puedan rendir desde luego;
III. Todas las acciones y excepciones o defensas se harán valer en el acto mismo de
la audiencia, sin sustanciar artículos o incidentes de previo y especial pronunciamiento.
Si de lo que expongan las partes resultare demostrada la procedencia
de una excepción dilatoria, el tribunal lo declarará así desde luego y dará por
terminada la audiencia;
IV. El magistrado podrá hacer libremente las preguntas que juzgue oportunas a
cuantas personas estuvieren en la audiencia, carear a las personas entre sí o
con los testigos y a éstos, los unos con los otros, examinar documentos, objetos
o lugares y hacerlos reconocer por peritos;
V. Si el demandado no compareciere o se rehusara a contestar las preguntas
que se le hagan, el tribunal podrá tener por ciertas las afirmaciones de la otra
parte, salvo cuando se demuestre que no compareció por caso fortuito o fuerza
mayor a juicio del propio tribunal, y
VI. En cualquier estado de la audiencia y en todo caso antes de pronunciar el
fallo, el tribunal exhortará a las partes a una composición amigable. Si se lograra
la aveniencia, se dará por terminado el juicio y se suscribirá el convenio
respectivo, el que una vez calificado y, en su caso, aprobado por el tribunal,
tendrá el carácter de sentencia. En caso contrario, el tribunal oirá los alegatos
de las partes, para lo cual concederá el tiempo necesario a cada una y
77
Ley Agraria
en seguida pronunciará su fallo en presencia de ellas de una manera clara y
sencilla.
Fracción reformada dof 09-07-1993
En caso de que la audiencia no estuviere presidida por el magistrado, lo actuado en ella
no producirá efecto jurídico alguno.
Párrafo adicionado dof 09-07-1993
Artículo 186. En el procedimiento agrario serán admisibles toda clase de pruebas, mientras
no sean contrarias a la ley.
Asimismo, el tribunal podrá acordar en todo tiempo, cualquiera que sea la naturaleza
del negocio, la práctica, ampliación o perfeccionamiento de cualquier diligencia, siempre
que sea conducente para el conocimiento de la verdad sobre los puntos cuestionados.
En la práctica de estas diligencias, el tribunal obrará como estime pertinente para
obtener el mejor resultado de ellas, sin lesionar el derecho de las partes, oyéndolas y
procurando siempre su igualdad.
Artículo 187. Las partes asumirán la carga de la prueba de los hechos constitutivos de
sus pretensiones. Sin embargo, el tribunal podrá, si considerare que alguna de las pruebas
ofrecidas es esencial para el conocimiento de la verdad y la resolución del asunto,
girar oficios a las autoridades para que expidan documentos, oportuna y previamente
solicitados por las partes; apremiar a las partes o a terceros, para que exhiban los que
tengan en su poder; para que comparezcan como testigos, los terceros señalados por las
partes, si bajo protesta de decir verdad manifiestan no poder presentarlos.
Artículo 188. En caso de que la estimación de pruebas amerite un estudio más detenido
por el tribunal de conocimiento, éste citará a las partes para oír sentencia en el término
que estime conveniente, sin que dicho término exceda en ningún caso de veinte días,
contados a partir de la audiencia a que se refieren los artículos anteriores.
Artículo 189. Las sentencias de los tribunales agrarios se dictarán a verdad sabida sin
necesidad de sujetarse a reglas sobre estimación de las pruebas, sino apreciando los hechos
y los documentos según los tribunales lo estimaren debido en conciencia, fundando
y motivando sus resoluciones.
Artículo 190. En los juicios agrarios, la inactividad procesal o la falta de promoción del
actor durante el plazo de cuatro meses producirá la caducidad.
Capítulo IV
Ejecución de las Sentencias
Artículo 191. Los tribunales agrarios están obligados a proveer a la eficaz e inmediata
ejecución de sus sentencias y a ese efecto podrán dictar todas las medidas necesarias,
incluidas las de apremio, en la forma y términos que, a su juicio, fueren procedentes, sin
contravenir las reglas siguientes:
78
Ley Agraria
I. Si al pronunciarse la sentencia estuvieren presentes ambas partes, el tribunal
las interrogará acerca de la forma que cada una proponga para la ejecución y
procurará que lleguen a un avenimiento a ese respecto, y
II. El vencido en juicio podrá proponer fianza de persona arraigada en el lugar o
de institución autorizada para garantizar la obligación que se le impone, y el
tribunal, con audiencia de la parte que obtuvo, calificará la fianza o garantía
según su arbitrio y si la aceptare podrá conceder un término hasta de quince
días para el cumplimiento y aún mayor tiempo si el que obtuvo estuviera
conforme con ella. Si transcurrido el plazo no hubiere cumplido, se hará
efectiva la fianza o garantía correspondiente.
 
 
Si existiera alguna imposibilidad material o jurídica para ejecutar una sentencia relativa
a tierras de un núcleo de población, la parte que obtuvo sentencia favorable podrá
aceptar la superficie efectivamente deslindada, en cuyo caso la sentencia se tendrá por
ejecutada, dejándose constancia de tal circunstancia en el acta que levante el actuario.
Párrafo adicionado dof 09-07-1993
En caso de inconformidad con la ejecución de la parte que obtuvo sentencia favorable,
se presentarán al actuario los alegatos correspondientes, los que asentará junto con las
razones que impidan la ejecución, en el acta circunstanciada que levante.
Párrafo adicionado dof 09-07-1993
Dentro de los quince días siguientes al levantamiento del acta de ejecución, el tribunal
del conocimiento dictará resolución definitiva sobre la ejecución de la sentencia y
aprobará el plano definitivo.
Párrafo adicionado dof 09-07-1993
Capítulo V
Disposiciones Generales
Artículo 192. Las cuestiones incidentales que se susciten ante los tribunales agrarios, se
resolverán conjuntamente con lo principal, a menos que por su naturaleza sea forzoso
decidirlas antes, o que se refieran a la ejecución de la sentencia, pero en ningún caso se
formará artículo de previo y especial pronunciamiento sino que se decidirán de plano.
La conexidad sólo procede cuando se trate de juicios que se sigan ante el mismo tribunal
y se resolverá luego que se promueva, sin necesidad de audiencia especial ni otra
actuación.
Artículo 193. El despacho de los tribunales agrarios comenzará diariamente a las nueve
de la mañana y continuará hasta la hora necesaria para concluir todos los negocios citados
y que se hayan presentado durante el curso del día, pudiendo retirarse el personal,
cuando fueren cuando menos las diecisiete horas.
79
Ley Agraria
Respecto de los plazos fijados por la presente Ley o de las actuaciones ante los Tribunales
Agrarios, no hay días ni horas inhábiles.
Artículo 194. Las audiencias serán públicas, excepto cuando a criterio del tribunal pudiera
perturbarse el orden o propiciar violencia. Si en la hora señalada para una audiencia
no se hubiere terminado el procedimiento anterior, las personas citadas deberán
permanecer hasta que llegue a su turno el asunto respectivo, siguiéndose rigurosamente
para la vista de los procedimientos el orden que les corresponda, según la lista del día
que se fijará en los tableros del tribunal con una semana de anterioridad.
Cuando fuere necesario esperar a alguna persona a quien se hubiere llamado a la
audiencia o conceder tiempo a los peritos para que examinen las cosas acerca de las que
hayan de emitir dictamen u ocurre algún otro caso que lo exija a juicio del tribunal, se
suspenderá la audiencia por un plazo no mayor a tres días.
Artículo 195. Para cada asunto se formará un expediente con los documentos relativos
a él y en todo caso, con el acta de la audiencia en la que se asentarán las actuaciones y
se resaltarán los puntos controvertidos principales y se asentará la sentencia, suficientemente
razonada y fundada, así como lo relativo a su ejecución. Bastará que las actas sean
autorizadas por el magistrado del tribunal y el secretario o los testigos de asistencia en su
caso; pero los interesados tendrán el derecho de firmarlas también, pudiendo sacar copias
de ellas, las cuales podrán ser certificadas por el secretario. El vencido en juicio que
estuviere presente firmará en todo caso el acta, a menos de no saber o estar físicamente
impedido; si fuere posible se imprimirán sus huellas digitales.
Artículo 196. Los documentos y objetos presentados por las partes, les serán devueltos
al terminar la audiencia sólo si así lo solicitaran, tomándose razón de ello en el expediente,
previa copia certificada que de los mismos se agregue a los autos. Si la parte condenada
manifestara su oposición a la devolución de las constancias, porque pretendiera
impugnar la resolución por cualquier vía, el tribunal, desde luego, negará la devolución
y agregará las constancias en mérito a sus autos por el término que corresponda.
Artículo 197. Para la facilidad y rapidez en el despacho, los emplazamientos, citatorios,
órdenes, actas y demás documentos necesarios, se extenderán de preferencia en formatos
impresos que tendrán los espacios que su objeto requiera y los cuales se llenarán haciendo
constar en breve extracto lo indispensable para la exactitud y precisión del documento.
Capítulo VI
Del Recurso de Revisión
Artículo 198. El recurso de revisión en materia agraria procede contra la sentencia de
los tribunales agrarios que resuelvan en primera instancia sobre:
I. Cuestiones relacionadas con los límites de tierras suscitadas entre dos o más
núcleos de población ejidales o comunales, o concernientes a límites de las
80
Ley Agraria
tierras de uno o varios núcleos de población con uno o varios pequeños propietarios,
sociedades o asociaciones;
Fracción reformada dof 09-07-1993
II. La tramitación de un juicio agrario que reclame la restitución de tierras
ejidales, o
III. La nulidad de resoluciones emitidas por las autoridades en materia agraria.
Artículo 199. La revisión debe presentarse ante el tribunal que haya pronunciado la
resolución recurrida dentro del término de diez días posteriores a la notificación de la resolución.
Para su interposición, bastará un simple escrito que exprese los agravios.
Artículo 200. Si el recurso se refiere a cualquiera de los supuestos del artículo 198 y
es presentado en tiempo, el tribunal lo admitirá en un término de tres días y dará vista
a las partes interesadas para que en un término de cinco días expresen lo que a su
interés convenga. Una vez hecho lo anterior, remitirá inmediatamente el expediente,
el original del escrito de agravios, y la promoción de los terceros interesados al Tribunal
Superior Agrario, el cual resolverá en definitiva en un término de diez días contado a
partir de la fecha de recepción.
Contra las sentencias definitivas de los Tribunales Unitarios o del Tribunal Superior
Agrario sólo procederá el juicio de amparo ante el Tribunal Colegiado de Circuito correspondiente.
En tratándose de otros actos de los Tribunales Unitarios en que por su
naturaleza proceda el amparo, conocerá el juez de distrito que corresponda.
Transitorios
Artículo primero. La presente ley entrará en vigor al día siguiente de su publicación
en el Diario Oficial de la Federación.
Artículo segundo. Se derogan la Ley Federal de Reforma Agraria, la Ley General de
Crédito Rural, la Ley de Terrenos Baldíos, Nacionales y Demasías y la Ley del Seguro
Agropecuario y de Vida Campesino, así como todas las disposiciones que se opongan a
las previstas en la presente ley.
En tanto no se expidan las disposiciones correspondientes, continuarán aplicándose,
en lo que no se opongan a esta ley, las disposiciones reglamentarias y administrativas
vigentes a la fecha de entrada en vigor de la presente ley.
Artículo tercero. La Ley Federal de Reforma Agraria que se deroga se seguirá aplicando
respecto de los asuntos que actualmente se encuentran en trámite en materia de
ampliación o dotación de tierras, bosques y aguas, creación de nuevos centros de población
y restitución, reconocimiento y titulación de bienes comunales.
Por lo que hace a los asuntos relativos a las materias mencionadas en el párrafo anterior,
cuyo trámite haya terminado por haberse dictado acuerdo de archivo del expediente
como asunto concluido o dictamen negativo, así como los asuntos relativos a dichas
81
Ley Agraria
materias en los que en lo futuro se dicten, se estará a lo dispuesto en el artículo tercero
transitorio del Decreto que reformó el artículo 27 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 6 de enero
de 1992.
Los demás asuntos que corresponda conocer a los tribunales agrarios, se turnarán a
éstos por la Comisión Agraria Mixta o el Cuerpo Consultivo Agrario, según corresponda,
en el estado en que se encuentren, una vez que aquéllos entren en funciones.
La autoridad agraria deberá prestar a los tribunales la colaboración que le soliciten
para la adecuada substanciación de los expedientes, a fin de que se encuentren en aptitud
de dictar la resolución que corresponda.
Artículo cuarto. Se reconoce plena validez a los documentos legalmente expedidos
con base en la legislación que se deroga. Los títulos y certificados que amparen derechos
de ejidatarios y comuneros servirán como base, en su caso, para la expedición de
los certificados previstos en esta ley.
Los certificados de inafectabilidad expedidos en los términos de la ley que se deroga,
podrán ofrecerse como prueba en los procedimientos previstos por esta ley y tendrán
validez para efectos de determinar la calidad de las tierras, al igual que las constancias
de coeficientes de agostadero que haya expedido la Secretaría de Agricultura y Recursos
Hidráulicos.
Artículo quinto. Las formas asociativas existentes con base en los ordenamientos que
se derogan podrán continuar funcionando, en lo que no se oponga a la presente ley, de
acuerdo con lo dispuesto en los ordenamientos respectivos.
Artículo sexto. Se deroga la Ley de Fomento Agropecuario, salvo en lo relativo a las
disposiciones que rigen el Fideicomiso de Riesgo Compartido.
Artículo séptimo. Las operaciones crediticias que se hubieren efectuado con anterioridad
a la entrada en vigor de esta ley, seguirán rigiéndose por la Ley General de Crédito
Rural y las disposiciones relativas que se derogan. Subsisten las operaciones celebradas
por los comisariados ejidales, de bienes comunales, así como las resoluciones de las asambleas
ejidales y comunales que se hubieren realizado con anterioridad a la entrada en
vigor de esta ley.
El Registro de Crédito Agrícola, constituido en los términos de la Ley de Crédito
Agrícola de 30 de diciembre de 1955, continuará funcionando hasta en tanto se expida
el Reglamento del Registro Público de Crédito Rural, a que se refiere el artículo 114 de
esta ley.
Artículo octavo. Las colonias agrícolas y ganaderas podrán optar por continuar sujetas
al régimen establecido en el Reglamento de Colonias Agrícolas y Ganaderas o por
adquirir el dominio pleno de sus tierras, en cuyo caso se regirán por la legislación civil
de la entidad en que se encuentren ubicadas.
82
Ley Agraria
En un plazo de seis meses contado a partir de la entrada en vigor de esta ley, la Secretaría
de la Reforma Agraria notificará a las colonias agrícolas y ganaderas que podrán
ejercer la opción a que se refiere el párrafo anterior.
De manifestarse las colonias en favor de la adquisición del dominio pleno de sus tierras,
el Registro Agrario Nacional expedirá los títulos de propiedad correspondientes,
los que serán inscritos en el Registro Público de la Propiedad de la localidad de que se
trate.
México, D.F., a 23 de febrero de 1992.- Dip. María Esther Scherman Leaño, Presidenta.-
Sen. Víctor Manuel Tinoco Rubí, Presidente.- Dip. Fernando Ordorica Pérez,
Secretario.- Sen. Antonio Melgar Aranda, Secretario.- Rúbricas.”
En cumplimiento de lo dispuesto por la fracción I del Artículo 89 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos y para su debida publicación y observancia
expido el presente Decreto, en la residencia del Poder Ejecutivo Federal, en la Ciudad
de México, Distrito Federal a los veintitrés días del mes de febrero de mil novecientos
noventa y dos.- Carlos Salinas de Gortari.- Rúbrica.- El Secretario de Gobernación,
Fernando Gutiérrez Barrios.- Rúbrica.